El asesinato del periodista judicial Cristian Herrera continúa generando conmoción en Colombia y abre nuevas líneas de investigación sobre los posibles móviles detrás del crimen ocurrido en Cúcuta. De acuerdo con información revelada por El Tiempo, las autoridades analizan tanto su trabajo periodístico como los mensajes que publicó en redes sociales horas antes de ser atacado.
Herrera, reconocido comunicador de Norte de Santander y representante de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en la región, se convirtió en el líder social número 66 asesinado en el país durante 2026. Durante más de dos décadas ejerció labores periodísticas enfocadas en temas de orden público, narcotráfico, corrupción y estructuras criminales que operan en el departamento, especialmente en la convulsionada región del Catatumbo.
Según la investigación publicada por El Tiempo, la principal hipótesis apunta a que el homicidio estaría relacionado con las denuncias y publicaciones realizadas por el periodista en el ejercicio de su profesión. Sin embargo, los investigadores también revisan con atención sus últimas actividades en redes sociales.
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Uno de los elementos bajo análisis es una publicación realizada cerca de las 12:15 del mediodía del pasado 6 de junio, aproximadamente media hora antes del atentado que acabó con su vida. En el mensaje, Herrera hacía referencia a un senador de Norte de Santander y mencionaba presuntos asuntos relacionados con la cancelación de una visa y un proceso de extinción de dominio.
Además, las autoridades revisan otras publicaciones realizadas el pasado 29 de mayo, en las que el comunicador hacía referencia a procesos de extinción de dominio y al supuesto traslado de funcionarios de la Fiscalía desde Bogotá hacia Cúcuta para adelantar diligencias relacionadas con esos casos.
Otro aspecto que ha llamado la atención de los investigadores tiene que ver con las circunstancias en las que ocurrió el crimen. Cristian Herrera contaba desde 2014 con un esquema de protección asignado por la Unidad Nacional de Protección (UNP), compuesto por dos escoltas.
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No obstante, según la información conocida hasta ahora, el periodista les manifestó a los integrantes de su esquema que podían tomar el día de descanso, ya que no tenía previsto salir de su vivienda. Horas más tarde cambió de planes y decidió asistir a un almuerzo familiar junto a sus suegros.
Fue durante ese desplazamiento cuando un hombre que se movilizaba en motocicleta lo interceptó y le disparó en repetidas ocasiones frente a sus familiares. El ataque le causó la muerte en el lugar de los hechos.
La propia Unidad Nacional de Protección confirmó mediante un comunicado que, al momento del atentado, Herrera no estaba acompañado por sus escoltas.
El coronel Libardo Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, aseguró a El Tiempo que ninguna hipótesis ha sido descartada y que se investiga especialmente la posible relación del crimen con su labor periodística. El oficial también reveló que el comunicador había presentado tres denuncias por amenazas ante la Fiscalía entre 2023 y 2025.
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Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades revisan grabaciones de cámaras de seguridad para identificar al responsable material del asesinato. Asimismo, la Gobernación de Norte de Santander y la Alcaldía de Cúcuta ofrecieron una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita esclarecer el caso.
Cristian Herrera desarrolló una destacada trayectoria en medios de comunicación de la región. Trabajó en el diario La Opinión, dirigió el periódico Qhubo, participó en el canal TRO y, al momento de su muerte, se desempeñaba como asesor de la Secretaría de Seguridad de Cúcuta. Su asesinato ha despertado nuevas preocupaciones sobre las garantías de seguridad para periodistas y defensores de derechos humanos en Colombia.