En los últimos meses del Gobierno del presidente Gustavo Petro se siguen conociendo los impactos de la insuficiencia de los recursos que le han asignado al sistema de salud, que fueron advertidos —por lo menos— desde 2024. Uno de los impactos de esta situación es la deuda que las entidades promotoras de salud (EPS) han incrementado con los hospitales y clínicas.
Lo anterior se vio reflejado en el más reciente estudio de cartera hospitalaria de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), que señala que, con corte a diciembre de 2025, 232 instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS) reportan obligaciones pendientes por cerca de $25,7 billones.
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El informe, que llega a su edición número 55 tras 28 años de seguimiento de ese gremio, evidencia que esta cifra representa un incremento del 7 % frente a junio de 2025, es decir, un aumento cercano a $1,7 billones. Además, se advierte un deterioro en la calidad de la cartera, ya que la proporción de deuda en mora pasó del 56 % al 58 % en el mismo periodo.
El análisis muestra, por otro lado, que la mayor parte de la deuda se concentra en las EPS del régimen contributivo, las cuales acumulan el 50 % del total, equivalentes a $12,9 billones. Les siguen las EPS del régimen subsidiado, con el 27,6 % (alrededor de $7,1 billones), mientras que el Estado representa el 7,3 % de las obligaciones, incluyendo entidades como la Administradora de Recursos del Sistema de Salud (Adres) y los entes territoriales (secretarías municipales, distritales y departamentales).
Dentro del régimen contributivo, la deuda se concentra principalmente en cuatro aseguradoras. Nueva EPS, Sanitas, Famisanar y Coosalud figuran como las mayores deudoras con obligaciones conjuntas cercanas a $9,3 billones y una cartera en mora superior a $5,6 billones. En este grupo, Sura y Aliansalud presentan menores niveles de morosidad relativa frente a sus pares.
Por su parte, en el régimen subsidiado, la situación refleja alta concentración en Nueva EPS, Savia Salud, Emssanar y Coosalud. Esas cuatro suman más de $4 billones en deudas. No obstante, Anas Wayuu y EPS Familiar de Colombia muestran menores niveles de cartera en mora dentro de este segmento.
Los principales deudores del sistema de salud
El estudio de la ACHC identificó, además, a los principales deudores del sistema. Al ordenar por cartera en mora, la lista la encabeza Nueva EPS (intervenida), seguida por Coosalud (cuya intervención suspendió una tribunal recientemente), Sanitas (intervenida), Savia Salud (intervenida) y Emssanar (intervenida), entre otras. En conjunto, estas entidades acumulan deudas por más de $15,2 billones y una cartera morosa cercana a $9,7 billones, lo que implica una concentración del 63,8 % del total.
Un punto crítico del informe es el peso de las EPS intervenidas o con medida especial de vigilancia por la Superintendencia de Salud. Estas diez entidades adeudan más de $12,6 billones, lo que representa el 70 % de la deuda total de las aseguradoras que actualmente están en operación. Además, concentran el 79, 5% de toda la cartera en mora del sistema, lo que evidencia el impacto de su situación financiera en la red hospitalaria.
Entre estas, Nueva EPS, Coosalud y Emssanar registran los mayores incrementos absolutos en su deuda entre junio y diciembre de 2025. Solo estas tres concentran el 71,8 % del crecimiento de la cartera del grupo intervenido, reflejando un deterioro acelerado en sus obligaciones.
Frente a este panorama, la Asociación advierte que las cifras son un reflejo de la “profunda falta de liquidez” que enfrentan las IPS del país. Por eso, el gremio insiste en la necesidad de medidas urgentes para mejorar el flujo de recursos y evitar un mayor deterioro en la prestación de servicios.
En esa línea, el director del gremio, Juan Carlos Giraldo, subrayó que “hemos requerido en innumerables ocasiones, decisiones como la capitalización de estas entidades, incremento del porcentaje del giro directo, creación de un Fondo de Garantías y la aplicación estricta de normas (...) que prohibe la concentración de pagos en entidades de integración vertical”.
Según sostuvo que esto tiene la finalidad de “afrontar la difícil coyuntura y aliviar la asfixia de los prestadores, mientras avanzamos en la obligación inaplazable que tenemos como sector, de replantear el funcionamiento estructural del sistema actual”.
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