No ve la hora de que sea fin de semana. Piensa en el domingo más que en cualquier otro día. Tiene en la mente todo lo que quiere hacer. Llega el descanso, pero termina más agotado. En resumen: no sabe descansar.
A esa conclusión llegaron médicos y especialistas en psicología y neurociencia al analizar la llamada “red de modo pretederminado del cerebro (DNM - Default Mode Network)”, que se activa cuando el ser humano está descansando.
La investigación llamada El descanso no es ociosidad, publicada en la revista Perspectives on Psychological Science, indica que la mayoría de personas ven el hacer nada como un tiempo perdido. Se sienten poco productivas.
En esta sociedad en la que mantenerse muy ocupado es bien visto y se celebra la habilidad de...