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“San Andrés dejó de ser el patio”: Aury Guerrero

  • Para la gobernadora de San Andrés el tema de la pesca se debe acordar con Nicaragua.
    Para la gobernadora de San Andrés el tema de la pesca se debe acordar con Nicaragua.
Por maría victoria correaFoto juan antonio sánchezEnviados especiales, San Andrés | Publicado el 24 de noviembre de 2014
Infografía
“San Andrés dejó de ser el patio”: Aury Guerrero
en definitiva

Dos años después del fallo de La Haya, la gobernadora de San Andrés hizo un balance de la situación y pese a que persiste el sentimiento de pérdida, ha habido avances del Estado colombiano.

Si bien la sensación de una gran pérdida no se desprende del alma de los sanandresanos por lo que implicó la decisión de La Haya frente a Nicaragua hace dos años, hoy el archipiélago es más que “el patio de descanso” para los colombianos.

Así por lo menos lo interpreta la gobernadora de la isla, Aury Guerrero, para quien lo que se requiere ahora es la definición del tratado con el país centroamericano que favorezca a los pescadores y se concluyan las obras que ya se evidencian en las calles.

¿Qué ha pasado con San Andrés luego de dos años del fallo de la Haya?

“Para poder hacer un análisis completo de qué ha pasado con San Andrés, lo divido en varios temas fundamentales: el jurídico, de defensa, del concepto de territorio, la participación de la comunidad en el proceso y el desarrollo social. En el tema jurídico nosotros sabemos que todavía hay un proceso largo que no se ha definido, unas reclamaciones constantes que ha vuelto a presentar Nicaragua. El presidente Juan Manuel Santos ha dicho que es inaplicable si no se estructura una normatividad que nos permita cohabitar en el mismo sector, reconociendo las relaciones que existían entre San Andrés y Nicaragua, pero sin desconocer la propiedad del territorio de la comunidad raizal dentro de ese proceso. Estamos a la espera de que en ese proceso se nos invite, que podamos participar y a esperar”.

¿No es muy frustrante para usted que en dos años del fallo de La Haya el litigio siga abierto, sin resolverse? “Nosotros veníamos en litigio hace cerca de 10 años. Llegamos a un fallo donde se definió que la parte de tierra firme no era discusión y en esta última discusión donde dijeron que todo el tema de mar le correspondía a Nicaragua, es un litigio que dada su complejidad tampoco se puede resolver de manera rápida e inmediatamente. Ahora, para nosotros sería frustrante que sin continuar un debate, con argumentos, poder defender. Un tema que a nuestro parecer nunca se tuvo en cuenta, que no se defendió de una manera sólida es el de la reserva de biosfera que fue declarada por la Unesco, y si lo evaluamos es un tratado que no se respetó. Entonces, claro que cuando hay un proceso jurídico abierto pendiente sin saber cuál será el resultado, se mantiene una constante zozobra. Hay una sensación de inestabilidad”.

¿En aspectos sociales
qué se ha hecho?

“Nosotros vivíamos en un San Andrés, que a diferencia de Colombia, el mar es la vida. Nosotros no estamos de espaldas al mar, estábamos de frente al mar, es una de nuestras grandes oportunidades, del fortalecimiento industrial. Y en un momento determinado, nos dicen que ojo, que este mar es compartido. En el tema de pesca sabemos que la Armada está allí en el Meridiano 82, pero las personas entran a pescar a Luna Verde, allá todo mundo entra, no se respetan las épocas de veda señaladas por Colombia, no se prohibe el ingreso. Y ese es uno de los temas por los que se hace urgente el tratado. Entonces, tenemos el esquema de pesca un poco disminuido, embarcaciones industriales que antes pescaban con Colombia se fueron a pescar con Nicaragua porque de pronto las condiciones son más favorables allá. Con muchos de los beneficios que dio el Gobierno Nacional algunos volvieron a matricularse con bandera colombiana. De todas maneras, en San Andrés cuando tú hablas del 19 de noviembre la sensación de pérdida es algo que no desaparece. Es la sensación de sustraer, de dejar desamparado, esa es la sensación que aún se percibe en las personas, que aún está en la mentalidad. Y con quien hables, vas a encontrar el mismo reflejo. Yo siempre lo he comparado así: quítele a Antioquia una montaña, aunque tenga miles, y verá cómo se siente. Quince años después va a persistir. Quince, veinte años después seguirá esa sensación de pérdida”.

Sí, hay un dolor generalizado...

“Sí, hay personas que lloran. Lloran porque cómo me van a quitar algo que es mío y algunos raizales han ido a Nicaragua para tratar de restablecer los vínculos, porque es que nosotros compartimos los apellidos, la gastronomía, los elementos culturales y deportivos. Es una sensación de pérdida, de desasosiego, que persiste y que nada tiene que ver con las oportunidades que se nos han abierto porque no compensan, no es una compensación y el Gobierno colombiano así lo ha asumido. El Gobierno entendió que habíamos estado y que se habían dado muy pocos procesos que ayudarían a San Andrés a su desarrollo. Por ejemplo, nosotros no éramos reconocidos como frontera, el Gobierno Santos nos reconoció como tal, nos pone en el Conpes de frontera y nos permite entrar a trabajar para diseñar proyectos que ayuden a disminuir las brechas. ¿Qué no se ha definido? Con quién tenemos las fronteras, porque el pleito sigue. Otra de las ganancias es la oportunidad de reducir las brechas en temas como saneamiento básico. Nosotros, en alcantarillado, estábamos en 45 por ciento. En este momento, con el proyecto que se está haciendo en el Distrito 4 vamos a llegar al 70 por ciento. Con el fallo de La Haya lo que miramos fue cuáles eran las necesidades y las apuestas de San Andrés. En educación era que nuestros chicos tuvieran acceso a la educación superior, pues aquí no tenemos universidades, no es factible. Adjudicamos 703 becas. Ahora, en acueducto, San Andrés tiene grandes deficiencias en la zona rural, no tenemos cobertura en las zonas de San Luis y la Loma que son las áreas donde viven las poblaciones raizales. Ahí tenemos dos proyectos: uno por Cancillería que se realizará en tres barrios. Hoy la cobertura de agua está en 42 por ciento y con ese proyecto estaríamos en el 70”.

Con el fallo, a pesar de todo, el país se dio cuenta de que San Andrés existía y todos los proyectos comenzaron a marchar fluidamente.

“Sí, en un momento no lo entendimos, nos duele y nos seguirá doliendo, pero toda Colombia miró hacia San Andrés y se dio cuenta de que San Andrés no es solo el patio de descanso para venir a hacer turismo, que aquí hay una población que necesita ser atendida en temas específicos. Todos los astros se alinearon después del fallo, San Andrés no manejaba recursos de regalías... ahora sí. Estos años han sido muy positivos, sin querer pensar que esto sea compensación, por supuesto que no compensa”.

Contexto de la Noticia

Para Saber Más Hay temas distintos a los límites por negociar

RICARDO ABELLO GALVIS

Profesor U. del Rosario, para Colprensa


Lo que dijo el Presidente es mucho más amplio que un tratado de límites, que ya están en la sentencia de la CIJ del 19 de noviembre de 2012. En mi opinión, lo más importante es que haya acuerdos sobre aspectos como la administración de esa zona entre Quitasueño, Providencia y Santa Catalina, donde confluyen derechos de ambos Estados, o sobre la manera en que se van a manejar las vedas de pesca, o lo relacionado con la protección de la reserva Seaflower, la seguridad, las medidas sanitarias y fitosanitarias y los derechos de pesca de los pescadores artesanales. Son muchos los temas que se deben incluir en ese tratado además de los límites.

Por ejemplo, el problema que se está presentando con la pesca que se está realizando en Quitasueño es particularmente importante, pues cuando los buques regresan a San Andrés y Providencia son interceptados por naves nicaragüenses y no se sabe en realidad en territorio de quien se hizo la pesca. Por eso, insisto, este no será un tratado sobre los límites porque ya la Corte Constitucional se pronunció sobre ellos. En la sentencia de constitucionalidad del Pacto de Bogotá la Corte dijo que tenía que haber un tratado sobre límites, pero que el fallo de la CIJ debe ser acatado. Mientras no haya un acuerdo para modificar ese fallo, Colombia tiene que cumplirlo, pero si las partes se ponen de acuerdo en negociar una modificación de la sentencia de la CIJ, es viable hacerlo, pues en eso consiste el mecanismo de negociación, de lo contrario se deben cumplir esos parámetros que ya fijó la CIJ.

Hay un problema adicional y es que el tratado no va a ser fácil ni mucho menos rápido: hay que nombrar las comisiones negociadoras, después negociar, eventualmente hacer consulta previa y finalmente tramitar una ley que tendría control previo de constitucionalidad.

María Victoria Correa Escobar

Soy periodista y magíster en Humanidades. Me gusta el periodismo que se hace caminando. El Chocó, la infraestructura y el vallenato son mi ruta.

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