Y es que, aunque las comunidades Nasa y Misak pactaron este sábado un acuerdo humanitario para detener la confrontación por el control de un territorio de 800 hectáreas, las consecuencias en vidas humanas han sido irreversibles.
Las mesas de diálogo se extendieron hasta la medianoche de este viernes 22 con la participación de la Defensoría del Pueblo y organismos humanitarios. Durante estas jornadas se priorizó de manera urgente la entrega de personas retenidas y el inicio de las labores judiciales en la zona de los hechos.
El balance oficial de las víctimas: labores de rescate y acuerdos humanitarios
El mandatario local desmintió falsas alarmas y detalló con precisión el número de víctimas mortales que dejaron los días de combates en el municipio. El saldo de fallecidos se dividió de manera equitativa entre las dos comunidades afectadas.
“Son exactamente hasta anoche lo oficial. Son seis personas fallecidas, tres personas de la comunidad Nasa del resguardo de Pitayó, tres personas fallecidas de la comunidad Misak, el resguardo de Huambía, y aproximadamente 114 personas heridas”, reveló el alcalde López este sábado en conversación con Blu Radio.
Los ciudadanos afectados por las heridas tuvieron que ser remitidos de urgencia. Su atención médica se distribuyó en diferentes puntos de la red pública hospitalaria, tanto en Silvia como en localidades vecinas.
Las primeras horas de la jornada de concertación se enfocaron en atender la emergencia directamente en el terreno del conflicto. Una de las prioridades absolutas de las comisiones fue el rescate de una de las víctimas, tarea que no se había ejecutado debido a la hostilidad en el área.
“Esa fue una misión que se planeó desde temprano (...). Dentro de esto también, pues, la necesidad de hacer el levantamiento de uno de los cuerpos, pues que estaba en el sector donde se presentaron los hechos y que no se había podido realizar dicha situación”, concluyó la máxima autoridad del municipio.
Situación actual del territorio: a la espera del Gobierno Nacional
La presencia del Ejército Nacional en el sector de Alto Méndez logró distensionar los ánimos y frenar las agresiones entre los comuneros. A pesar del retorno a la calma, la administración municipal mantiene vigentes medidas restrictivas en la zona, como la ley seca.