La escritora Susy Delgado (1949) fue galardonada este martes con el Premio Nacional de Literatura 2017 por su poemario Yvytu Yma (Viento de Antes, en español), una reflexión sobre el paso del tiempo que se impuso sobre 69 obras de diferentes géneros que concurrían al premio, otorgado por el Congreso.
La autora, licenciada en Ciencias de la Comunicación, y que en el pasado ejerció periodismo, explicó que el trabajo premiado es “un poemario que gira en torno al tiempo, como un viento indomable que pasa a través de nuestras vidas”.
Añadió que en Yvytu Yma, donde se alterna el guaraní y el español, se muestra una “especie de diálogo o contrapunto” entre las dos lenguas habladas por la autora, ambas presentes en su creación literaria.
El premio le será entregado en noviembre por el presidente paraguayo, Horacio Cartes, en una ceremonia en el Palacio de Gobierno,
Nacida en la ciudad de San Lorenzo, Delgado fue seleccionada en 1985 como finalista para el Primer Encuentro Hispanoamericano de Jóvenes creadores realizado ese año en Madrid.
Su producción poética en guaraní incluye Tesarái Moyvé y Tataypýpe, finalista del concurso Premio Especial de Literaturas Indígenas de Casa de las Américas (Cuba, 1991).
En español ha publicado Algún extraviado temblor (1986), Patio de los Duendes (1991) y Sobre el beso del viento (1995), ente otros poemarios.
También es autora de la novela La sangre florecida (2002).
Uno de sus poemas más conocidos en español, aunque no hace parte del galardonado, es el siguiente:
¿Cómo?
Aquí donde ya todo pareciera
ser agua calma,
¿Cómo se nombra la tristeza?
Hubo otro tiempo
en que ella era
el modo de caminar por la vida,
la manera de mirar las cosas,
y era palabra cotidiana,
repetida hasta el cansancio
y más veces aún hasta el llanto.
Aquí desde tan lejos,
después de tantas cosas,
cuando ya todo se ha cubierto
con un grueso manto de pudor,
¿cómo nombrar la tristeza?
Aquí donde ya todo pareciera
ser agua calma,
¿cómo se nombra la poesía?
Hubo otro tiempo
en que ella se acomodaba
en medio de todas las cosas,
las amables, las tristes, las amargas,
aunque, es verdad,
parecía encontrarse más a gusto
con las últimas.
Pero aquí desde tan lejos,
¿cómo llamar a la poesía?
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