Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
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El autor argentino experimenta en su escritura. Es un gran lector, y entre esos dos oficios, vive. Invitado al Hay Festival.
Patricio Pron, después de saludar, dice que estuvo en Medellín, que era la primera vez, y que lo sorprendió. Muy distinta a Bogotá, donde ya había estado antes, y muy distinta, sobre todo, a esa imagen que le habían compartido alguna vez, de violencia: le pareció una ciudad vivible, bella.
También estuvo en Cartagena, con su pelo crespo, casi hecho un copete de Alf lleno de rizos, como lleva por estos días su pelo negro matizado por canas. En la foto ni se le ven los crespos ni se le ven las canas. Es argentino, pero el acento lo delata español, donde lleva viviendo hace muchos años.
A su país lo dejó cuando se fue a Alemania a hacer un doctorado en filología. En un cuento suyo escribió sobre unos jóvenes que deciden estudiar filología, porque eso, supuestamente, estudian los escritores.
– Soy doctor en filología –explica él–, pero mis estudios son en Comunicación Social. Me decanté por periodismo y no por filología, porque hace un tiempo venía trabajando en eso y quería la teoría de la práctica...