“Yo creo que los premios son buenos porque estimulan la discusión literaria y proponen ver de otra manera una obra. Un premio es como una ventana que se enciende en la oscuridad, para que alguien se asome a ella. Destacarlo no significa decir ‘es inmortal, es el mejor’. Es decir: ‘he aquí una propuesta para que la gente se asome a ella y trate de disfrutar’”.
Así habló Juan Villoro sobre el Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana, que en la noche del martes eligió a Corea: apuntes desde la cuerda floja como “el mejor libro de narrativa colombiana publicado en el 2015”. Villoro, periodista y escritor, corroboró aquello que en su momento dijeron otros miembros del jurado: no fue fácil escoger un ganador.