x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

Wbeimar ya es máster en fútbol

Wbeimar Muñoz Ceballos recibió el título Máster Profesional en Fútbol, de Cesfútbol y U. de Valladolid.

  • Con Jorge Campuzano, Wbéimar forma una de las duplas más oídas de la radio. Q’hubo Radio, 830 AM. FOTO Julio César Herrera
    Con Jorge Campuzano, Wbéimar forma una de las duplas más oídas de la radio. Q’hubo Radio, 830 AM. FOTO Julio César Herrera
07 de octubre de 2016
bookmark

La pasión por estudiar fue la que llevó a Wbeimar Muñoz Ceballos, el comentarista deportivo, a graduarse de Máster Profesional en Fútbol, en una universidad española hace unos días.

Y es esa misma pasión la que le hace decir: “no te extrañes de que en los próximos meses adelante otros cursos, porque no me puedo quedar sin estudiar”.

El nuevo título, ya colgado en la pared del estudio de su casa junto a un retrato suyo que lo muestra hablando ante el micrófono de la cabina en el estadio, se suma a otros que lo convierten en el comentarista más preparado de los medios en Colombia: uno de técnico, otorgado por la Asociación de Fútbol Argentino —AFA—; otro semejante, por la Federación Chilena; un magíster en una universidad española sobre táctica y estrategia.

Sin embargo, hay algo paradójico en toda esta preparación: él cree que su retiro de los micrófonos está cerca. Antes de que termine el decenio, en 2019, se irá de los medios... “Para seguir estudiando —dice, mientras destapa una cajetilla de Lucky Strike y saca un cigarrillo—. Estudiaré, no sé, Español y Literatura o tal vez Filosofía...”.

Arrellanado en un sillón de la sala enciende el cigarrillo. Abandona la cajetilla y el encendedor al lado de sus gafas en la mesita de centro. Cuenta que fuma diez al día. Que ha sido capaz de abandonar el licor —“de tomarme dos tragos, la cantidad que no me afecta la salud, y quedarme iniciado, mejor no tomo nada”— y de implementar una caminada diaria de una hora, ambas cosas para evitar altos niveles de diabetes. Pero dejar el cigarrillo, “¡no, mijito!”. Lo ha intentado. Cuenta que José Lázaro, el dirigente argentino de balompié, ahora inmiscuido en líos de corrupción de la Fifa, le recomendó el “mejor especialista del mundo en curar el vicio de fumar”. Lázaro le contó que, además de él, había enviado allí a su similar uruguayo Eugenio Figueredo —otro enredado en esos líos—, y que a ambos les había funcionado el método del alemán.

“A mí, en cambio, me dejó fumando más de lo que fumaba antes de visitarlo”.

Wbeimar lee libros de historia y sociología. En su escritorio hay cerros de volúmenes: Canciones del más acá, de Mario Benedetti; Antología poética latinoamericana; El arte de respirar, de Nancy Zi, Historia del siglo XX, de Eric Hobsbawm...

¿Y, para qué estudiar tanto, si no dirige un equipo de fútbol?, se preguntan algunos. Para responder este interrogante conviene irse atrás en la vida de este artista de la radio deportiva.

Desde niño, este sevillano quiso ser narrador. Viajó a Medellín y se vinculó a la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia como presentador musical, justo el día en que cumplió 16 años: 15 de junio de 1969.

Se vinculó a las transmisiones deportivas, con la lectura de mensajes comerciales. Luego fue locutor de fútbol y ciclismo. Llegó a destacarse en esta labor por tener claro que “como en la radio no hay imagen, sino que se apela a la imaginación, debemos ser muy descriptivos”.

Sin embagro, un día, en un atraco, los asaltantes lo golpearon justo en la garganta y lo dejaron sin voz... y sin manzana de Adán. Tras un año de sufrimiento, sometido a tratamientos de foniatría, halló la voz, aunque no la misma de antes. Se dedicó al comentario. Desde entonces prometió que sería el mejor. “No dije el mejor, pero sí estar entre los mejores”. Para ello era imperativo capacitarse. Gracias a este afán perfeccionista, los oyentes escuchamos a un crítico que emite comentarios colmados de conocimientos, conceptos, enseñanzas. Dedicado a una actividad de la que muchos creemos estar enterados, él se asegura, como pocos, de que sus mensajes estén muy por encima de los de la mayoría.

Club intelecto

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida