La etapa más extensa de la Leyenda del Dorado, la principal carrera de ciclomontañismo en el continente, se corrió ayer a través de 104 kilómetros, entre La Rochela y Salamina, en el departamento de Caldas.
Para culminar la segunda fracción de la competencia y arribar al bello municipio de Salamina, los participantes debieron afrontar un primer ascenso gradual durante 20 kilómetros hasta coronar la cima de Pan de Azúcar, en La Felicia. Luego realizaron un peligroso descenso por las calles de Aranzazu y dos trepadas más, hasta culminar la etapa. Todo esto en medio de temperaturas superiores a los 30 grados centígrados.
Esta vez, los damnificados por las duras condiciones del recorrido fueron los ganadores de la primera jornada (lunes), Jonathan Botero y Juan Fernando Monroy, debido a dos pinchazos que sufrió el primero cuando ambos comandaban la carrera que se disputa por duplas.
“Fue un día complicado, una etapa bastante larga, con mucho calor. Lastimosamente cuando íbamos en la punta tuve dos pinchazos. Todavía quedan días por delante. Vamos bien. Mi compañero está muy fuerte. Tenemos mucho para dar”, afirmó Botero.
Y mientras la dupla Botero-Monroy sufrió, la que conforman los hermanos Johnatan y Juan Sebastián Cañaveral, celebró y mostró un gran trabajo en equipo para llevarse la victoria. Los representantes del elenco Strongbike-Coldeportes Strongman registraron un tiempo de 4:49.51. Eso los puso por encima de la dupla conformada por el cuatro veces campeón del mundo, el suizo Christoph Sauser y el colombiano Hilvar Malaver Calderón, quienes marcaron 4:57.16.
En damas, la portuguesa Ilda Pereira y la británica Catherine Williamson, vencieron con 6:09.24. “Vienen jornadas de mayor exigencia”, dijo Pereira. Hoy, la etapa se correrá por el sector de La Divisa y El Tigre, senderos inéditos en la carrera, empinados y estrechos