La Federación Colombiana de Fútbol rompió el silencio y se defendió ante el escándalo surgido a raíz de las denuncias de las jugadoras de la Selección de mayores, Isabella Echeverri y Melissa Ortiz, relacionadas con irregularidades en viáticos, premios, concentraciones y utilería.
Igualmente, por medio del vicepresidente Álvaro González Alzate, explicó en rueda de prensa el tema de la demanda que interpusieron dos integrantes del seleccionado sub-17 contra miembros del cuerpo técnico por un supuesto “acoso sexual y laboral” previo al Mundial de Uruguay de noviembre pasado.
El dirigente reconoció que sí ha habido errores en el manejo de los equipos, pero agregó que no es cierto que la entidad menosprecie el fútbol femenino. “Llevamos 29 años apoyando los procesos con participaciones internacionales, entre ellas dos mundiales y dos olimpiadas, y organizando torneos en todas las categorías. Esto quiere decir que sí nos interesa”.
González Alzate insinuó que las denuncias de las deportistas “son una retaliación” al anuncio que han hecho de darles prioridad a los equipos juveniles y prejuveniles, “y pasar la página con las mayores de 25 años”.
Durante el encuentro con los periodistas, reveló detalles desconocidos hasta ahora de la participación en los Olímpicos de Río-2016, cuando el técnico Felipe Taborda renunció al cargo tras el primer partido por diferencias con las jugadoras. “Él quería regresar a Colombia y yo no lo dejé, optamos porque su asistente cumpliera las funciones, pues no podíamos generar un escándalo internacional”.
Insistió, como lo ha hecho en los últimos días, en que nunca ha recibido cartas con reclamaciones de las deportistas. “En el archivo no existe ninguna comunicación radicada”, comentó haciendo alusión a una misiva firmada por varias jugadoras en 2016, y elaboradas con la asesoría de la Asociación de Futbolistas Profesionales.
El vocero de la Federación, sin embargo, fue enfático en que acudirán a todas las comisiones de la Federación para investigar la problemática “hasta llegar a las últimas consecuencias y buscar responsables, habrá cero tolerancia”, apunto, al anunciar que pedirá acompañamiento de la Comisión Ética de la Fifa para esclarecer los hechos.
En relación con el supuesto caso de acoso sexual y laboral, en el que estarían implicados el técnico Didier Luna y el preparador físico Sigifredo Alonso, explicó que el año pasado sí hubo una queja de un padre de familia y que de inmediato lo trasladaron a la Comisión Disciplinaria, donde recibieron asesoría de un abogado adscrito a la entidad. “Inmediatamente se separó del cargo al señor Alonso, que después de un tiempo pidió reintegro y le fue negado.
La demanda, de acuerdo con testimonios que dio la deportista afectada (su nombre se mantiene en reserva) a un medio de comunicación, ya está en la Fiscalía General de la Nación mientras la polémica continúa.
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