Basta con preguntarle a los técnicos y jugadores de la Selección Colombia que asistieron al Mundial de 1994 si de algo les sirvió los 19 amistosos que ganaron antes de la competición, para darse cuenta de que estos partidos, si bien son importantes, no son un termómetro de lo que será la participación en el evento.
Cuando Colombia venció 5-0 a Argentina en la última fecha de las eliminatorias previas al Mundial de Estados Unidos, el Bolillo Gómez le dijo a Francisco Maturana: “Nos jodimos... Ahora nos van a exigir el título en el Mundial y nosotros todavía no tenemos historia para eso”.
La selección cafetera fue la primera eliminada del evento mundialista.
Otro ejemplo de que los resultados previos a los eventos oficiales son peligrosos, le ocurrió a México antes de la Copa América Centenario. Los dirigidos por Juan Carlos Osorio vencieron 1-0 a los australes dos días antes de iniciar el certamen. Después, durante la competición, se llevaron la histórica goleada de 7-0.
Por eso las palabras de Falcao tras el triunfo 3-2 sobre los franceses fueron más que sensatas: “El resultado es muy importante porque nos da confianza, pero no podemos olvidar que este no es el objetivo final, sino que es la Copa del Mundo. Tenemos que analizar esto con mucho equilibrio”.
A las buenas sensaciones ante Francia, se sumaron los elogios del técnico de Australia, el holandés Bert van Marwijk tras el empate 0-0 en Londres.
“Nos enfrentamos a uno de los mejores equipos del mundo y así lo vimos cuando vencieron a Francia”.
Así que la gran incógnita será la de saber si Colombia responderá a este favoritismo que ha suscitado tras esta provechosa gira europea o, por el contrario, puede ser contraproducente para el Mundial.
Regístrate al newsletter