“No te vas, no te vas, Cano no te vas...” Ese grito que se ha hecho costumbre en los últimos partidos del Medellín como local fue sustentado este domingo por Germán Ezequiel Cano, que con dos golazos le entregó la victoria 2-1 al DIM sobre las Águilas y lo dejó a un paso de llegar a la final de la Liga Postobón-2.
El marco no podía ser mejor, el color en las tribunas con escudos y banderas gigantes del Poderoso vaticinaban una noche esplendida.
Comenzó el partido y Medellín dominaba las acciones. En el minuto 14 llegó la recompensa a ese funcionamiento. Cano coge el balón antes de la media luna, mira al portero y se la pone en un ángulo imposible. Se prendía la fiesta y los hinchas se ilusionaban con una nueva final.
Las cosas no serían tan simples, porque las Águilas no daban su brazo a torcer de manera fácil y, cuatro minutos más tarde (18’), Edinson Palomino remató a la portería y Carlos Bejarano se equivocó en el control del balón, que terminó en el fondo de la red. Fue el 1-1.
Así culminó la primera etapa. Para el segundo tiempo el panorama no cambió mucho, pero la gran diferencia es que Medellín tiene un goleador de raza como Germán Cano y las Águilas no.
Al minuto 67, de nuevo el artillero rojo volvió a fusilar al portero David González desde afuera del área y permitió que el Atanasio estallara en júbilo. El 2-1 le dio la posibilidad al Medellín de sumar 9 puntos de 9 posibles y tener una ventaja de 5 puntos sobre su inmediato perseguidor, el Cali.
En la tribuna volvió a sonar la canción de Alfredo Gutiérrez, la ola iba y venía. Habían lágrimas de alegría y otras de incertidumbre porque el juego todavía no acababa, pero el equipo sostuvo el resultado.
A cinco minutos del final el técnico Hernán Torres decidió sacar a Cano para un merecido aplauso. Los hinchas lo despidieron de pie, porque este hombre es la gran figura de un equipo que de verdad está Jugando futbol del bueno.
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