Lo único cierto en el futuro de Andrés Iniesta es que no seguirá en Barcelona. Por lo demás, su destino una vez finalice el Mundial de Rusia sigue siendo una incógnita.
Según declaraciones de la prensa catalana el negocio, que parecía un hecho, entre el futbolista y el Chongqing Lifan de la Superliga china, se habría caído.
Dicen que el club echó reversa a la oferta de 97 millones de euros por tres años de contrato. Pero otras versiones cercanas al jugador aseguran que, aún con el contrato listo, Iniesta no estaría muy seguro de marcharse a vivir al gigante asiático.
Así las cosas, el autor del gol que significó el título mundial para España, llegaría al Vissel Cobi, equipo propiedad del magnate Hiroshi Mikitani, dueño de la marca que patrocina a Barcelona en su camiseta.
El salario no sería el mismo en territorio japonés, pero lo compensaría con otros contratos publicitarios.
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