Neymar prefirió decirle no a la Champions y sí al Mundial. Ayer, en un escueto comunicado de prensa, el París Saint-Germain (PSG) confirmó que el delantero brasileño pasará por el quirófano para curar la fisura en el quinto metatarsiano del pie derecho que sufrió el pasado domingo contra el Marsella.
El objetivo: llegar a mayo en plenas condiciones para estar con la verdeamarela en el Mundial de Rusia, renunciando a la posibilidad de enfrentar al Real Madrid en el juego de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones.
El club explicó que la decisión se tomó de común acuerdo con el cuerpo médico de la Selección brasileña que llegó a París para estar al tanto de la situación. El jugador viajará a Brasil, donde será operado por Rodrigo Lasmar, médico del elenco, y estará acompañado por Gérard Saillant, galeno del PSG. Se prevé incapacidad de seis a ocho semanas.
El de Neymar es solo uno de los cientos de casos que han tenido en vilo al fútbol en vísperas de los mundiales, pues nadie garantiza que, estando a solo tres meses, de la cita orbital el brasileño pueda estar en Rusia.
Este caso, por ejemplo, podría compararse con el que vivió hace cuatro años Radamel Falcao (ver protagonistas), quien no pudo llegar a Brasil-14 por una lesión de ligamento cruzado que sufrió a cinco meses del certamen y cuya recuperación no le alcanzó.
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