El alcalde de Rionegro, Andrés Rendón, entregó ayer el visto bueno para que Águilas Doradas continúe jugando la Primera A de Colombia en el estadio Alberto Grisales.
También comentó que “haremos una inversión de 2.500 millones pesos en este año para que lleve el nombre y los colores de nuestro municipio, y promueva el talento de Rionegro y la región”.
Fernando Salazar, mayor accionista del conjunto antioqueño, agradeció el respaldo, prometió “responder por el cambio de nuevo a grama natural, que nos costará 1.000 millones de pesos y el apoyo de semilleros con 500 niños”.
Además, la dirigencia del onceno dorado asesorará a los funcionarios rionegreros para que “mejoren la iluminación, lo que costaría unos 2.000 millones y no 7.000 millones como ocurrió en el pasado con el estadio de Ditaires”.
A propósito del escenario en Itagüí, aún no se define la continuidad o no del comodato que maneja César Pinzón, pese a la intervención de Ramón Jesurún, presidente de Colfútbol, y Jorge Perdomo, responsable de Dimayor, con el alcalde León Mario Bedoya.
Mientras tanto, Águilas continuará con algunos semilleros y sus oficinas allá.
Finalmente, el volante Fernando Cárdenas y el delantero Carlos Sinisterra se unieron al equipo que está a la espera de cuatro refuerzos más.