De manera sincera el central Jéfferson Mena y el volante Julián Guillermo admiten que en el “fútbol sí hay presión, más si estás en una final y no rematas en tu casa”. Lo dicen porque lo vivieron en carne propia, como se dice popularmente, el 16 de diciembre de 2012.
Ese día ambos fueron titulares en el estadio El Campín ante Millonarios y Julián tiene un valor agregado: cobró y convirtió uno de los lanzamientos desde los doce pasos que le dio el título a Millonarios con el hoy técnico rojo Hernán Torres y dejó al Independiente Medellín con las manos vacías al caer 5-4 en esa lotería, luego de empatar 1-1 con un hombre menos durante 38 minutos por la expulsión de Felipe Pardo.
Dejando de lado esas frases de cajón que identifican a los futbolistas, estos dos sobrevivientes (de los 13 que hay) de la última final escarlata se atrevieron a decir que en esta oportunidad el DIM tiene “más posibilidades de quedarse con el título”.
“El que se ponga al frente no me importa, porque tenemos en la cabeza ganar, sin importar el rival. La idea es ser campeón”, asegura Guillermo. Lo dice con convicción, porque, a diferencia de 2012, “tenemos más técnica y fútbol ofensivo, mientras que hace dos años nos tocaba ser muy fuertes atrás y apostarle al contragolpe”.
Para evitar “esa presión que sentimos en Bogotá, porque éramos muchos jóvenes viviendo algo lindo pero con mucha responsabilidad”, Julián Guillermo invitó a sus compañeros a que “le ganemos hoy al Cali para que rematemos la fiesta en casa y evitemos contratiempos”.
Jéfferson Mena también fue titular en la finalísima de 2012 y aunque no le tocó ejecutar cobros desde los doce pasos, prefiere evitárselos este año el 21 de diciembre cuando se conozca el nuevo campeón del fútbol colombiano.
No olvida que “una de las claves con el profesor Hernán Bolillo Gómez fue la motivación, ya que la nómina era muy reducida, teníamos muchas preocupaciones y por eso la presión que sentimos”.
Esa experiencia lo llena de argumentos para destacar la transformación positiva del Medellín que de nuevo se ilusiona con la sexta estrella. Cree que el equipo de hoy “es más maduro, derrocha técnica, juega bonito, sabe manejar mejor los partidos y tiene muchas alternativas”.
Mena, quien en esta ocasión es una de las variantes que tiene el técnico Hernán Torres, mientras que su hermano Yorleys -jugaba poco en 2012- ahora es titular, nota a un Independiente Medellín “más maduro y con muchas posibilidades de juego”, razón por la que piensa que en la fina de la Liga Postobón-2 tendrá más favoritismo que hace dos años cuando las lesiones, expulsiones y los penaltis los privaron del título que le faltó al equipo para celebrar por lo alto su primer centenario.
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