El mundo del tenis ha sido testigo de un hito que parecía reservado para una era lejana. Con 22 años y 272 días, Carlos Alcaraz ha logrado lo que a los integrantes del Big Three les tomó años de maduración: levantar el trofeo en los cuatro escenarios más importantes del mundo (Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open).
Pero, ¿qué tan lejos estaba el resto de los “monstruos” del tenis cuando tenían la edad actual de Alcaraz? El análisis de los datos revela una precocidad que asusta.
A los 22 años y 9 meses, la comparación entre el español y sus predecesores inmediatos es contundente:
Carlos Alcaraz (4 títulos / 4 torneos distintos): Posee el “Poker” completo. Ha demostrado ser un camaleón capaz de ganar en la hierba de Londres, la arcilla de París y el cemento de Nueva York y Melbourne.
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Rafael Nadal (4 títulos / 1 torneo distinto): A la misma edad, “Rafa” ya era una leyenda, pero su dominio era monográfico. Sus cuatro trofeos eran de Roland Garros (2005-2008). El mallorquín aún no sabía lo que era ganar fuera de la tierra batida.
Novak Djokovic (1 título): El hoy máximo ganador de la historia apenas contaba en su vitrina con el Australian Open 2008. A esa edad, “Nole” luchaba por romper la hegemonía de los dos gigantes que lo precedían.
Roger Federer (1 título): El “Reloj Suizo” tuvo una explosión más tardía. A la edad de Alcaraz, solo ostentaba su primer Wimbledon (2003).
Entre Alcaraz y el Big Three hay una ventaja abismal
¿En qué épocas hubo récords similares?
Para encontrar registros similares a los de Alcaraz, hay que remontarse a las décadas de los 70 y 80, cuando el tenis profesional premiaba la juventud extrema:
Björn Borg: A su edad, el sueco también sumaba cuatro grandes (tres Roland Garros y un Wimbledon), pero su alcance en superficies rápidas era limitado en comparación con el español.
Mats Wilander: Es el único que resiste el pulso estadístico con cuatro títulos (dos en Australia y dos en Francia), aunque le faltaba la gloria en la hierba londinense y el cemento neoyorquino.
Pete Sampras y Andre Agassi: Curiosamente, dos de los más grandes de EE. UU. apenas tenían un solo título de Grand Slam a los 22 años. Agassi, de hecho, tardó toda su carrera en completar la colección que Alcaraz ya tiene en casa.
Lo que hace único el récord de Alcaraz no es solo la cantidad, sino la diversidad. Ningún tenista masculino en la historia de la Era Open había logrado ganar los cuatro Grand Slams antes de cumplir 23 años. Mientras Nadal construía una fortaleza en París y Federer en Londres, Alcaraz ha colonizado el mundo entero en apenas cuatro temporadas.
Con este panorama, la pregunta ya no es cuántos torneos ganará Alcaraz, sino qué tan alto pondrá el listón para las próximas generaciones que intenten alcanzar su asombrosa precocidad.