Veinte, de los treinta años que tiene, los ha vivido montado en motos y cuatrimotos.
Se llama Cristian Leonardo Cajicá Pinto, es bogotano, profesional de Diseño Industrial de la Universidad de Los Andes y será el primer colombiano en asistir al rali Dakar-2015 en la modalidad de las cuatro llantas.
“Esto nació de un sueño, no de una idea suelta. Por años soñé con competir en el rali más duro del mundo y solo hasta ahora lo logré”, cuenta este piloto que, para preparar su intervención, participó en las últimas ediciones del rali Dakar Series Desafío Inca, en el desierto peruano.
“Las motos y, ahora, las cuatrimotos son todo en mi vida. Desde niño le seguí los pasos a mi padre -Héctor Cajicá-, quien fue mi inspirador”, relata.
Y así emprendió el largo recorrido, como motociclista y motocrosista, inicialmente, antes de llegar a las cuatrimotos, práctica que la convirtió en pasión y, a la vez, en su estilo de vida.
“Hoy hago realidad el sueño de estar en Dakar. Y no voy en plan de paseo; lo hago para competir entre los mejores y empezar a hacer mi historia en la carrera”.
Lo salvaje de la carrera
Dakar es el norte de todo piloto que asume las emociones fuertes y las aventuras en terrenos inhóspitos como el de Dakar, la prueba de autos, motos, quads (cuatrimotos) y camiones “más alta” del mundo, pues se cruza por puntos que superan los 3.600 metros sobre el nivel del mar, como el salar del Uyuni, en Bolivia, ubicado entre los 3.600 y 5.000 metros, punto de cruce de una de las etapas de 2014.
“De hace rato me propuse cumplir con las normas de la organización y este año, finalmente, me aceptaron”.
Ir al Desafío Inca en 2012 y 2013 le sirvió no solo para acumular experiencia en terrenos desconocidos para los colombianos, como son los desiertos y las dunas suramericanas, sino también probar su quad y confirmar que se puede participar en Dakar, el certamen nómada que cada vez exige nuevos desafíos, como lo advierte el director de la competencia, Étienne Lavigne.
“El alma de este evento fuera de lo común es acumular ediciones que jamás se igualan y de ofrecer a los competidores un recorrido nuevo cada vez más exigente”.
Y de ello está plenamente seguro Cristian. “Soy novato, porque no he corrido Dakar pero creo que he acumulado kilómetros en navegación en sitios indómitos y podré realizar una buena carrera”.
Pero no a la loca, intentando, en su debut, una complicada hazaña. “Es ir de a poco. Mis sueños no están dirigidos a participar en un solo Dakar, sino en varios. Sé que no me metí en algo fácil, va a ser lo más duro que afrontaré en mi vida y me he preparado para ello. Estoy mentalizado para cruzar la meta de la última etapa, terminar y hacerlo bien, pues en esta primera vez el proceso es de aprendizaje. Estoy enfocado en acabar bien y representar bien a Colombia”.
Pues bien, y así en la memoria de Cristian aún permanezca el recuerdo del día en que su amigo, y también piloto de motos, Sebastián Toro -quien ya ha corrido Dakar- le dio la noticia de ser uno de los 40 de los cuadriciclos en 2015, su historia apenas está por contarse en el salvaje Dakar. Por lo pronto asume el reto más duro: completar los patrocinios. “Luego veremos”, dice.
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