¡Huy! es la expresión cotidiana de todo aquel que se arrima a ver el voleiplaya femenino de los Juegos Departamentales en Chigorodó. La mayoría de los cuerpos de las deportistas son bien esculturales. Y a eso hay que agregarles el diminuto vestuario con que juegan y la técnica para afrontar cada pelota.
Y en esa cancha, robándose suspiros, Ximena Paniagua es una de las chicas que más llama la atención. Punto aparte, el hecho de que en Urabá busca repetir la historia de Marinilla-2013, donde fue campeona.
“Tuve la fortuna de ser la primera ganadora de este deporte al lado de Vanessa Gallego. Ahora quiero repetir con Carolina Escobar quien es mi nueva compañera”, expresa esta chica que se siente orgullosa de ser deportista y haberse forjado en las Escuelas Populares. Mucho más de hacer parte ahora de la Selección Antioquia.
“El entorno que me ha permitido conocer el deporte ha sido muy importante en mi formación como persona. De mis compañeras he aprendido mucho, cada una me aporta a su manera y ahora estoy aprovechando la experiencia de estar en una Selección Antioquia, lo que me ha permitido venir con un gran nivel”.
De entrada les tocó jugar una final adelantada, porque iniciaron con Bello, el mismo municipio con el que disputaron la de oro en Marinilla. “Sabíamos que ese era el partido que había que ganar. Por calendario y grupo nos tocó abrir con ellas. Logramos ganarlo y pensamos que después de vencerlas podemos estar más cerca de repetir título, aunque hay rivales duros, como Apartadó y Turbo. Esto no es de confiarse, es de salir a jugar todos los partidos como una final”, dijo.
Como la mayoría de deportistas que juegan esta disciplina, inicialmente practicó el voleibol piso y lo hizo con el Colegio Lola González, con el que ganó varios títulos departamentales y nacionales a nivel de Juegos Intercolegiados.
Sin embargo, como quería hacer Desarrollo Deportivo en el Inder, en 2012 se encontró con que no había cupo para el piso pero sí para el de playa y optó por pasarse. Hoy, dice, “me siento feliz y plenamente realizada, no solo por los triunfos, sino porque orgullosamente he representado a mi ciudad”.
Está convencida que así los gestos técnicos sean muy similares, son dos disciplinas distintas, por el solo hecho de “jugarse en arena, que la mayoría de veces es a pleno sol y solo somos dos deportistas. Hay un desgaste mayor”.
Después del deporte, su mayor ilusión es terminar Fonoaudiología. Adelanta el primer semestre en la María Cano. “Ese es mi otro reto. El primero es estar en unos Juegos Nacionales con Antioquia y el segundo, terminar mi carrera, para ser una persona íntegra, que le sirva a la sociedad. Orgullosamente soy una deportista”.
Y así no repita título “lo importante es poder convivir con tantas personas bonitas y vivir en un entorno tan sano como el deporte”.
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