El choque ocurrió en la noche del domingo cerca de Adamuz. Un tren del operador privado Iryo descarriló cuando cubría la ruta de Málaga a Madrid con unas 300 personas a bordo, y chocó con un tren de la compañía pública Renfe, que iba desde la capital a Huelva, en el suroeste, llevando a 184 pasajeros.