Varios congresistas ya trabajan con Vargas. Otros están abriendo espacios con Duque.
Solo hasta después de Semana Santa, cuando hayan analizado las encuestas posconsultas e intentado enamorar con sus votos a varios candidatos ya comprometidos, el Partido de la U, que hoy es como una novia plantada, decidirá quedarse con quien les de el sí.
Pero no serán el partido oficial de nadie, o la esposa propia, porque ya todos los presidenciables tienen aval seguro, aunque sí intentarán compartir su aval y su cariño electoral. Hasta el momento solo les han hecho guiño en la campaña de Germán Vargas.
El presidente de la colectividad, Aurelio Iragorri, fue delegado por la bancada para que arregle la boda, a cómo de lugar y lo más pronto posible, y le pidieron visitar a De la Calle, Vargas y Duque. Lo peor que les podría pasar es que...