Maduro, ágil, rápido, seguro y responsable. Así define Róbinson Zapata a Arled Cadavid, el joven arquero del Itagüí que asumió la responsabilidad de reemplazarlo mientras se recupera de la lesión que sufrió frente al Tolima.
Y hasta ahora Arled ha respondido con creces a esos elogios: se destacó en su debut en la victoria a domicilio de las águilas frente al Cúcuta y repitió su buena actuación ante Rionegro por Copa Postobón. En ambas presentaciones sacó en ceros su portería.
Esta tarde, frente al Medellín, nuevamente será el encargado de cerrar con candado el arco dorado. "Estoy contento por la oportunidad y soy consciente del compromiso que tengo con el equipo".
Además del fútbol es un enamorado de los números y las fórmulas. Comenzó a estudiar Ingeniería Química en la Universidad de Antioquia y, por ahora, hizo un receso para dedicarle todo su tiempo al balón, pero desea culminar la carrera. "La prioridad es el fútbol, pero soy consciente de que tener un título universitario será muy importante para mi futuro".
Sueña con estar vigente por mucho años pero sabe que todo tiene su proceso y hoy solo piensa en triunfar con Itagüí.
En su puesto admira a su compañero Rufay Zapata , a David Ospina y a Iker Casillas.
La familia tiene un lugar especial en su vida. Vive con sus padres y una hermana, a los que define como su apoyo incondicional. "Ellos han vivido conmigo este sueño".
Pico y Placa Medellín
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