Conocí al maestro Boris de Greiff en la tradicional sede del Club de ajedrez Maracaibo, cuando finalizaba el año de 1972. Invitado por don Arcadio, mecenas del club, el maestro engalanó la premiación de uno de los tantos eventos que allí se organizaban.
Para mí era uno de los ídolos del ajedrez, tanto por su trayectoria en este deporte, como por su magnífica revista de ajedrez "Alfil Dama" que publicaba, como él lo señaló, cada vez que conseguía recursos económicos para editarla.
Recuerdo que el maestro prometió que publicaría una de mis partidas en el próximo número de la revista? Infortunadamente para mí, esta maravillosa colección no vio más la luz en manos de Boris. Fue este el inicio de una larga amistad, de compartir eventos y agradables tertulias con el maestro. Ilustre personaje nacido en Antioquia, hijo del poeta León de Greiff, de ancestros europeos (su apellido venía de los países escandinavos), amaba la buena comida, cuyo plato favorito eran los frijoles antioqueños.
Tres rasgos me llamaban la atención del maestro: uno, su generosidad. Pienso que por esta razón el maestro no tuvo dinero. Dos, su impecable organización en asuntos de viaje. Con un año de anticipación, sabía hasta qué trenes tomar, por ejemplo en sus reiterados viajes a Europa; además qué vuelos y hoteles iba a tener? Eso sí, cambiarle las fechas de viaje y su itinerario era cosa de titanes! Con relación a su generosidad, tuvo uno de sus mayores gestos al donarle a La Liga de Ajedrez de Antioquia su biblioteca personal, en la que se destacaban ejemplares de reconocidos maestros con su original rúbrica.
El otro rasgo que me impresionaba del maestro Boris era el respeto que de él tenían los personajes del ajedrez a nivel mundial. Tantos dirigentes, como jugadores, tenían que ver con Boris, por ejemplo en las Olimpiadas, en donde participó inicialmente como jugador y al final como árbitro internacional.
Un excelente legado nos dejó el maestro con sus originales libros escritos de su agradable pluma, entre los que recuerdo "Jaque al olvido" , sobre la historia del ajedrez colombiano, con prólogo de expresidente Belisario Betancur, "Las mil y un partidas"y "Grandes partidas del siglo XX" . Son estos algunos de los ejemplares que reposan en mi biblioteca en el tema del ajedrez.
Muy agradables resultaban ser las tertulias sobre esta hermosa disciplina. El maestro se caracterizaba por su notable memoria de fechas y personajes, como si el relato hubiera ocurrido ayer.
Paz en la tumba al ajedrecista, al periodista y sobre todo al amigo incondicional que nos regaló su agradable humor matizado con seductoras anécdotas de su peculiar vivencia.
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