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HISTÓRICO
Santería en red de "don Mario"
Área Nación - Paz Y D.h. | Publicado el 17 de septiembre de 2008
Ómar Zolera Reyes y José Mosquera Ramírez fueron envenenados por una "bruja" el 6 de febrero de este año en Unguía, Chocó.

A las 7:00 a.m. del día siguiente, ellos y Amado Olea Cárdenas estaban citados a declarar ante la Fiscalía Especializada de Urabá pues, como desmovilizados del bloque Élmer Cárdenas de las autodefensas, se habían convertido en los testigos con los que se comenzaría a judicializar la banda de Daniel Rendón Herrera, alias "don Mario".

Amado Olea Cárdenas fue remitido al hospital de Apartadó donde dos semanas después llegaron a rematarlo.

¿Por qué los mataron? La investigación es tan confusa como las versiones mismas que se tejieron sobre el asesinato de los tres hombres.

Se dice que fue una "bruja" de Turbo la que llegó a las entrañas de la hacienda Rancho Grande de Unguía, donde se encontraban, con la confianza y devoción que les daba su yerbatera de siempre, pero que esta vez les llevaba la muerte de parte de "don Mario", en forma de brebajes.

Ellos, los envenenados, ya habían dado información con la que las autoridades lograron decomisarle un gigantesco arsenal a "don Mario", el 14 de enero de 2008, también en Chocó.

A la diligencia que nunca asistieron, los tres testigos iban a llevar información sobre el rearme de un grupo criminal liderado por los hermanos Rendón Herrera (Daniel y Freddy, alias "el Alemán", ex comandante del Élmer Cárdenas y hoy recluido en la cárcel de Itagüí) y que lo integraban personas desmovilizadas del paramilitarismo y algunos que no se desmovilizaron.

Buscaron al Gaula
En un artículo publicado por El Espectador el pasado 28 de agosto, se afirma que "el empresario Juan Felipe Sierra hoy detenido por el escándalo de la infiltración de 'don Mario' en el corazón de la justicia de Antioquia y Córdoba fue quien hizo el puente con funcionarios del Gaula de Valledupar para que sicarios ubicaran y asesinaran a los testigos Ómar Zolera Reyes y José Mosquera Ramírez".

Según las investigaciones, estos sicarios habrían buscado a la yerbatera en Turbo y la habrían obligado a asesinar a los tres testigos.

Este supuesto vínculo con el círculo de "don Mario" no ha sido el único en el que algunos miembros del Gaula de la Policía han sido cuestionados.

En Urabá, los presuntos nexos se habrían presentado con Los paisas, un grupo criminal que se disputa ese territorio con la banda de Rendón Herrera.

Según fuentes de la región, en esta zona bananera se presentó el traslado de casi todos los miembros del Gaula sin una motivación clara. Sólo dos agentes se quedaron: el subintendente Watson Rojas Muñoz y el patrullero Víctor Ramírez Osorio.

Ellos murieron, según investigación preliminar, en un enfrentamiento entre la banda de "don Mario" y Los paisas, el 26 de marzo pasado. En el hecho murió también Frende Alberto Suárez Ramírez, alias "Camarrenga", detenido por porte ilegal de armas el 30 de diciembre de 2007 y presentado por la Policía como jefe militar de "don Mario".

Las indagaciones sobre los vínculos de agentes de la Policía y del Ejército con bandas criminales, llevaron a que el 27 de agosto fueran capturadas 10 personas, entre ellas dos militares y dos policías activos, sindicados de tener vínculos con la red de Rendón Herrera. Uno era el capitán del Ejército, Duván Hernández.

"Yo conversé con Hernández"
El ex fiscal Luis Enrique Monsalve, declarado insubsistente por el fiscal Mario Iguarán, y quien se ha visto envuelto en el escándalo por corrupción dentro de la Fiscalía, asegura que aún no sabe las razones de la decisión, pero que es muy probable que quieran justificarla con grabaciones.

"Estoy completamente seguro que deben haber llamadas mías con personas del Ejército y la Policía que estén o vayan a estar implicadas en este escándalo", dice el ex funcionario, quien dentro de un proceso judicial contra "don Mario" iba a escuchar a los tres testigos envenenados.

"Doy el ejemplo concreto: está capturado el capitán Duván Hernández. Él era el jefe de inteligencia del batallón Voltígeros de la Brigada XVII. Creo que con el capitán Hernández debo tener unas 200 llamadas, porque él como jefe de inteligencia de ese batallón, constantemente se comunicaba conmigo o iba a la Fiscalía para judicializar casos".

Pero Monsalve insiste en que a él le pueden sacar cuantas grabaciones haya porque "yo no tengo rabo de paja".