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El invierno ya vuelve y agravará los daños

EL RÍO CAUCA, un vecino calmado en época de verano, se convierte en una amenaza cuando empiezan las lluvias y se crece. En Caucasia, al barrio El Ferri, se le llevó ocho casas y una bodega. En Antioquia, la última ola invernal dejó más de 24 mil familias afectadas.

  • El invierno ya vuelve y agravará los daños | Manuel Saldarriaga, Caucasia | Los barrios ubicados a la orilla del río Cauca sufren de primera mano las consecuencias de las crecientes. En la imagen, un aspecto del barrio El Ferri, de Caucasia, en el que el agua arrasó con ocho casas y una bodega. La gente se las ingenia con barricadas, pero la fuerza de la corriente las derriba. Según el gobierno departamental, Antioquia no ha recibido toda la ayuda que necesita.
    El invierno ya vuelve y agravará los daños | Manuel Saldarriaga, Caucasia | Los barrios ubicados a la orilla del río Cauca sufren de primera mano las consecuencias de las crecientes. En la imagen, un aspecto del barrio El Ferri, de Caucasia, en el que el agua arrasó con ocho casas y una bodega. La gente se las ingenia con barricadas, pero la fuerza de la corriente las derriba. Según el gobierno departamental, Antioquia no ha recibido toda la ayuda que necesita.
03 de septiembre de 2011
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Apenas se les secó el pantano que dejó la última creciente del Cauca y ya lo esperan otra vez en sus casas, como a un invitado de esos malucos.

La segunda ola invernal del año se acerca y las autoridades advierten que se sentirá más fuerte desde mediados de este mes. En Caucasia, las lluvias las esperan con temor porque el río, que en verano es un vecino tranquilo y cómplice de labores comerciales, se convierte en un monstruo devorador.

El sector El Ferri quedó medio. La última creciente se llevó ocho casas y una bodega y la calle de dos carriles, quedó reducida a un andén desgarrado, que finaliza en unos picos de cemento entre los que se divisa un precipicio de unos tres metros. Ya no es el puerto activo que era antes y solo algunas embarcaciones descargan allí cerveza y víveres.

Muchos de sus cerca de 300 habitantes se la rebuscan descargando material, pero la cosa está dura, cuenta William Góngora, y agrega que tuvieron que enseñarles a los niños a que no se metieran por la zona que arrasó el Cauca, "a peso de grito".

Lina Rosa Niño, presidenta de la junta de acción comunal, exhibe en una pierna la cicatriz que le dejó el invierno pasado. Se cayó en la propia barricada que construyó para evitar que el agua le inundara más su vivienda.

"Desde noviembre del año pasado el Cauca empezó a llevarse todo. Arrancó árboles, muros y mercancía", recuerda. Con costales llenos de tierra subió el antejardín para quedar más a nivel, con la construcción menos hundida. Así lo hizo también Aicardo Gómez, que tuvo que meterle 18 bultos, "al hueco que dejó la corriente".

Si vuelven las lluvias fuertes, afirma, tendrá que prestar otra vez una carpa para sacar sus cosas y vivir allí mientras baja el agua. "Nos toca quedarnos, ¿para dónde nos vamos a ir?".

Muchos lo viven
Norellis Alemán, habitante de El Ferri, está inquieta por lo que escucha en las noticias. "Dicen que el agua será fuerte y siento miedo. Mientras el río esté seco y uno vea a dónde pisa, todo está bien, pero cuando llueve nos sentimos mal, en peligro".

El secretario de Planeación de Caucasia, Rafael Márquez, informa que el invierno de finales de 2010 dejó 6.500 familias afectadas; en el de abril, la cifra ascendía a 5.080.

A los habitantes de El Ferri les propusieron incluirlos en el listado del proyecto de vivienda que ejecutan, pero confirma que no quieren dejar su puerto. Inicialmente, construirán 1.000 casas en el sector Hacienda Paraguay; e intervendrán 2.500 averiadas con arreglos por un monto de 2 millones 500 mil pesos para cada una. En total, se afectaron, entre diciembre y abril, 4.200 estructuras.

En otras regiones
Pero la situación es compleja en muchas localidades del departamento que aún no consiguen mitigar los efectos del invierno pasado.

En Toledo, Norte de Antioquia, por ejemplo, la vereda El Cántaro, está incomunicada. El puente que los conectaba con la zona urbana se cayó por la creciente de la quebrada y ahora deben cruzar el agua en bestia, y eso solo cuando el nivel es bajo. Son 30 las familias que sufren para recibir los víveres y para vender sus cosechas de plátano, café y yuca.

"Le toca a uno pasar esa quebrada, arriesgándonos. Salimos los domingos por lo necesario, pero cuando no llueve. Aquí no entra carro y estamos a dos horas y media del pueblo", narra Julio Mazo, líder de la vereda.

Unas 1.047 familias sufrieron con el invierno en Toledo. Inés Cuesta, secretaria de Planeación, manifiesta que esta semana realizarán una reunión del Clopad para elaborar un plan de contingencia con miras a la nueva ola invernal.

Últimamente las lluvias son tan fuertes que la población ha ido interiorizando los procesos de evacuación. En La Pintada, Suroeste antioqueño, expresa su alcalde, Pablo Cano, conformaron ocho grupos de contingencia para orientar a la gente.

"En las mañanas y en las tardes estaremos haciendo visitas a las riberas del río Cauca para mirar cómo esta avanzando, por ahora, no ha subido su cauce, antes ha bajado, lo que nos da un parte de tranquilidad".

Al 4 de abril, en la primera ola invernal, según un censo entregado por el Dapard a la Cruz Roja Seccional Antioquia, se reportaban 77.882 personas damnificadas, de 24.216 familias, habitantes de 97 municipios.

Cerca de quince años llevaba Ana Porfiria Acosta viviendo en el barrio El Ferri, de Caucasia. De su casa solo quedan unos cuantos muros salidos en el despeñadero lleno de piedras y de tierra. "Esa noche en la que se nos vino la creciente, el río zumbó. Salí con mis hijas, rápido, corriendo, porque el chorro pegaba duro. Al otro día, me di cuenta de que no me quedaba mucho".

Una cosa es contar y otra experimentar ese momento, le complementa Norellis Alemán, que saca su celular para mostrar un video en el que se observan unos troncos que la corriente arrastró.

Álvaro García que perdió su taller, resume el dolor de gente: "Ruina total fue lo que nos dejó el invierno".

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