“Amaranta (...) creyó que la había picado un alacrán.
-¡Dónde está! -preguntó alarmada.
-¿Qué?.
-¡El animal! -aclaró Amaranta
Úrsula se puso un dedo en el corazón -Aquí-dijo”.
De sus libros y de sus conversaciones nos quedan tejidos de palabras magistrales. Un genio que habla desde la esencia.
“Amaranta (...) creyó que la había picado un alacrán.
-¡Dónde está! -preguntó alarmada.
-¿Qué?.
-¡El animal! -aclaró Amaranta
Úrsula se puso un dedo en el corazón -Aquí-dijo”.