Michael Chu, profesor de la Universidad de Harvard y uno de los expertos más destacados del mundo en el tema de microfinanzas, presentó este jueves el fondo Ignia, de capital de riesgo para la financiación de pequeñas empresas.
Ignia significa invertir en la base de la pirámide, explicó Chu. Esta iniciativa, pionera a nivel mundial, busca colocar 75 millones de dólares en empresas que apunten a resolver las necesidades básicas de la sociedad. Así, su prioridad es respaldar negocios en sectores como salud, vivienda, educación, servicios básicos, que operen en estratos de menos ingresos.
El fondo, que ahora concentra su atención en países de América Latina, opta por financiar empresas bajo tres criterios fundamentales. Uno, que sean rentables. “El negocio debe generar un retorno a los dueños de la empresa para que se asegure su sostenibilidad. Es fundamental que estas empresas estén aportando a la reducción de la pobreza en sus comunidades”.
Dos, deben ser escalables. “Se deben replicar y crecer con el tiempo. La proyección que tengan desde el principio es fundamental en ese propósito”, dijo el experto.
Tres, que su operación y su modelo de negocios sea cada día más eficiente y más eficaz. “Que lo que hacen bien ahora, se pueda hacer mejor después y con menos dinero”.
Las empresas beneficiadas con recursos de Ignia pueden recibir entre 2 y 5 millones de dólares. “Los recursos se van entregando con el tiempo y en la medida que se vean avances. Participar en ese capital nos convierte en socios”, dijo Chu.
El investigador, uno de los más reconocidos del mundo en el tema de microfinanzas, aseguró que en momentos de crisis financiera son estos instrumentos los que van a responder a las necesidades de financiamiento que se hacen más urgentes para sostener la economía. “En ese sentido, cobra vigencia el papel de la banca multilateral y la necesidad que se hace cada vez más urgente de recapitalizar este organismo”.