Aún están nítidas las imágenes cuando Steve Jobs era el protagonista de los lanzamientos de Apple, la marca que cofundó el 1 de abril de 1976, al lado de Steve Wozniak y Ronald Wayne.
Con su peculiar estilo, Jobs era capaz de acercar la tecnología más compleja a la gente y presentarla como algo sencillo y fácil de usar, que incorporaba en su cotidianidad. De hecho, siempre dijo que creaba dispositivos tecnológicos para hacerle la vida más fácil a la gente, que fuera intuitiva e incluyente. Esa era una de sus obsesiones.
Jobs logró convertir a Apple en una marca de culto. En sus inicios fue vista como el "estrato 10 de los computadores", debido a sus precios elevados, con respecto a los demás jugadores del mercado de la tecnología y finos acabados.
Inicialmente sus principales seguidores fueron los diseñadores gráficos y artistas, porque encontraban en la marca de la manzana todo el poder de cómputo y herramientas para materializar sus creaciones. Así comenzó a crearse la cultura Mac. Defensores acérrimos de Apple, se enorgullecían de gritar a los cuatro vientos que sus computadores nunca se bloqueaban y no requerían de antivirus, porque la tecnología Apple estaba tan bien hecha que sería un sacrilegio siquiera pensar en pensar en software adicional de protección.
Las líneas sencillas, los materiales, las interfaces gráficas, la suite, las herramientas y la infaltable manzana eran parte de los sellos de estilo que diferenciaban a Apple de rivales tan poderosos como Microsoft, Dell o HP.
Y es que Apple siempre ha puesto especial atención en los detalles, no solo de sus productos, sino también de cómo los entrega a sus consumidores. Las cajas, los sellos, los protectores, los adhesivos y los accesorios dan ganas de conservarlos, porque por sí solos, son objetos del deseo, objetos de arte pop.
Poder de innovación
Tras la salida de su compañía, Jobs estuvo en una especie de exilio que le ayudó a gestar nuevos productos y desarrollos con los que regresó a inyectarle adrenalina a Apple.
Su regreso fue alucinante. Llegó nada más y nada menos que con el iPod, el reproductor de audio digital que revolucionó el entretenimiento. Su lanzamiento, un 23 de octubre de 2001, amplió los seguidores de la marca y la masificó. El iPod era la posibilidad de llevar el entretenimiento en el bolsillo. Y no paró. Su capacidad para innovar lo llevó a convertirlo en uno de los personajes más visionarios e influyentes del tercer milenio.
Jobs entendió que la movilidad era el camino. Por ello, diseñó equipos ultradelgados y portables, como la línea de Mac, considerados como los equipos más nanos en cada una de sus apariciones.... Obvio en tecnología toda cambia muy rápido.
Con la telefonía fija en baja y el número de usuarios de telefonía móvil creciendo en el mundo, Jobs decidió que el siguiente paso era tener un móvil con todas las características que proporcionaba Apple. Tras meses de especulación y rumores en el planeta tecno, Jobs abrió la caja de sorpresas y presentó el iPhone, un avanzado teléfono inteligente que vio la luz en enero de 2007.
El debut del iPhone en las tiendas reconfiguró el mercado de las ventas. Titanes como Nokia, Motorola y Sony tuvieron que ceder parte del millonario negocio.
El entusiasmo por la marca de la manzana crecía, tanto como los seguidores que se unían a su cultura y, de paso, ponían a sonar la caja registradora del gigante con sede en Cupertino, California, hoy convertido en la marca global más valiosa de toda la historia, valorada en 623.140 millones de dólares.
La sorpresa no paró ahí. Aún bajo la dirección de Steve Jobs, Apple concretó y lanzó uno de los dispositivos más innovadores de la era digital: el iPad. La mágica tableta, con sus aplicaciones y su esquema de negocios de descargas por compras en la tienda digital, catapultó a la compañía.
La muerte de Steve Jobs llegó el 5 de octubre de 2011 y fue un duro golpe para Apple, no solo porque falleció el símbolo de la compañía, sino también porque con Jobs se iba todo su talento y poder de innovación. Antes de partir Jobs dejó lista su sucesión: Tim Cook, quien tomó las riendas de la empresa y la ha mantenido en el liderazgo del cambiante planeta tecno.
La evolución
Cook, una de las personas que tenia el privilegio de hablarle al oído a Jobs, ha sido el encargado de lanzar los últimos desarrollos de Apple. Sí, evoluciones, porque con el nuevo iPad y el iPhone 5, la compañía ha presentado evoluciones, más que rediseños o nuevos dispositivos.
Aunque los lanzamientos de Apple siguen colmando la atención mundial. En los dos últimos el nuevo iPad y el iPhone 5, las expectativas no han respondido a los anuncios.
Para el iPad se esperaba un "iPad 3" y Apple lanzó el que denominó "nuevo iPad" y para el recien revelado iPhone 5 las mejoras han sido las normales de un producto que evoluciona y, además, tiene el reto de enfrentar al Galaxy S3, un fuerte candidato a quedarse con la corona del teléfono inteligente más deseado.
Tras la presentación en sociedad del iPhone 5, se podía leer en las redes sociales que había quedado faltando algo, como si se tratara del fin de una luna de miel que tuvieron los seguidores de la marca de la manzana y que ahora, tras la muerte de Jobs, todo hace indicar que es menos intensa.