Hablé con el padre Nicanor, mi tío, sobre Alberto Aguirre , a quien él tanto admiraba. Sabía que su muerte, el pasado 1 de septiembre, que tanto me había afectado, también fue desolación para él.
- Con la muerte de Aguirre, hijo, muere el último rebelde de Antioquia. Entendida la rebeldía en el sentido alto, altísimo, de la autenticidad del pensamiento, del disentimiento como elegancia del espíritu, de la crítica como culto a la verdad.
- Para mí, padre, la rebeldía de Aguirre, además de ser una irrestricta actitud frente a la injusticia y la mentira, fue su mejor enseñanza. La amistad, la cercanía, la lectura de lo que escribió Alberto, son acicate para la rebeldía. Ocurre como con Fernando González .
- Pues te digo que para los que no conocieron en vida a Fernando González , oír o leer a Aguirre es lo más parecido a haber estado con el maestro de Otraparte. Bien sabes que no solo fue editor de una de sus principales obras, “Libro de los viajes o de las presencias”, sino que sostuvieron ambos una gran amistad. Fueron almas gemelas. En el espíritu y en la libertad. En la rebeldía.
- Estoy convencido, tío, de que a la sombra de Aguirre se entiende mejor a Fernando González , quien dijo en su última entrevista, unos días antes de su muerte: “Uno de los visitantes del silencio -un sol silencioso- es Alberto Aguirre . Estar en su corazón es como estar en un trono”.
- “Un sol silencioso”, qué buen epitafio para un maestro de rebeldías inspiradoras.
- Alberto Aguirre , padre Nicanor, siempre fue y seguirá siendo, inspiración.
- Porque rebeldía, hijo, que no sea inspiración, es “írrita”, para usar el adjetivo que él solía usar. Como también lo es la inspiración que no lo haga a uno rebelde. A mí me da pena, sobrino de mis entrañas, ver una juventud que dejó de ser rebelde, por fatiga espiritual y por falta de disciplina intelectual. El verdadero maestro es siempre inspiración.
- Por eso, padre, lloramos la muerte del último rebelde.
- Triste orfandad, hijo. Nuestra sociedad ha cambiado la rebeldía, el pensamiento libre, la controversia civilizada, por la intransigencia, por la falta de pluralismo, por el unanimismo. Ha cambiado la guerra de las ideas por la guerra de las balas.
- En fin, padre, Nicanor, mantengamos vivo el recuerdo del amigo. Después de todo, el recuerdo agradecido es una rebelión contra el olvido.
- Y la rebelión, muchacho, como dijo Alejandra Pizarnik , “consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos”. Paz para las cenizas de Alberto Aguirre n
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