La muerte de Doña Gloria Valencia de Castaño es en sí misma el renacimiento de un sentimiento universal, representado en los valores que ella encarnó y que, por fortuna, ahora nos pertenecen como parte de su herencia: el amor, la fe, la lealtad, el compromiso, la paciencia, la dedicación, la templanza, la solidaridad y, en especial, su don de gentes.
El país, ese de todos los matices, que ayer desfiló alrededor de Doña Gloria, no sólo de forma presencial, sino desde el recuerdo, la nostalgia y la alegría por su obra, es el mismo que tantas veces hemos buscado y querido para todos los colombianos. El país del trabajo sin descanso y buscando el interés general, el visionario, el sostenible, el que cree en la cultura y defiende la naturaleza, y el que apuesta por la familia como eje central de la sociedad. Todo eso representó la bien llamada Primera Dama de la televisión colombiana.
De ahí que las palabras de su esposo, Don Álvaro Castaño Castillo, Colombiano Ejemplar 2010, resulten precisas y apropiadas para poner en dimensión a Doña Gloria: "es una concesión de la naturaleza y una bendición de Dios".
Es indudable que el legado que nos deja incluye también a Don Álvaro Castaño. Juntos construyeron país. La riqueza natural de Colombia y de buena parte del mundo tiene el tono de Naturalia, el recordado programa de televisión en el que Doña Gloria puso, con poder visionario, todo el significado y la importancia de proteger la naturaleza. Las tragedias que hemos vivido en Colombia y los desequilibrios ecológicos que ahora golpean otras latitudes, confirman la vigencia de sus preocupaciones por el tema ambiental.
La cultura y la moda perdieron también a una de sus grandes protagonistas. La emisora HJCK es la foto misma de la unión entre la perseverancia de Don Álvaro y el talento de Doña Gloria. La riqueza y la expresión culturales del mundo pasaron por la HJCK, pero no fugazmente, sino que se quedaron como parte del legado que nos deja este par de colombianos ejemplares.
En la moda, se podría decir que hay un antes y un después de Doña Gloria. De una forma sencilla y elegante, fue ella la que abrió el camino de esa manifestación que trasciende las pasarelas y nos puso a hablar de texturas, tamaños y colores, en momentos en que las tendencias eran un asunto de "otro mundo".
El programa Adelante con la moda es un referente obligado en esa materia, sobre todo, porque fue ella quien le dio un toque de distinción y elegancia a un tema que, sin rigor ni ética, puede terminar fácilmente en exhibicionismo y chabacanería.
Además de gran esposa y madre, Doña Gloria fue una mujer de medios de comunicación. Es en este campo en el que quizás más tengamos que aprender de ella. Nunca dejó que su seriedad y credibilidad fueran sometidas al perverso juego del rating. Por eso hoy queremos rendirle un homenaje a Doña Gloria, a los valores que defendió y que ahora nos deja como legado.
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