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HISTÓRICO
Talentosa su voz inspira a otros
Natalia Estefanía Botero | Publicado el 23 de diciembre de 2009
Las luchas internas y el recorrido por la vida hicieron que Catalina Restrepo Martínez pronto aprendiera que había que entender las diferencias, esas que de niña la cuestionaban en la vereda La Loma, del corregimiento de San Cristóbal.

Hoy cree que hay que desprenderse de tanta categoría con la que se califica a otros y que hacen olvidar lo verdaderamente importante: ser humano.

Cada vez que se expresa ofrece una lección de vida. La misma que da con acierto en su blog Cosas del Alma. Por allí decidió dejar, con valentía, el testimonio del Síndrome de Turner, cuyos signos le recuerdan que no puede conquistar tan rápido lo que quiere, sino que tiene que escuchar primero a ese pequeño en estatura y -a veces- frágil cuerpo.

Contarlo al mundo, no solo "la reconcilió", sino que le permitió encontrarse con una aliada poderosa: la palabra. Un instrumento que ha combinado con las historias en video de su barrio, a través de la iniciativa Hiperbarrio, que ahora ella coordina.

"Internet va más allá de una red fría", dice. "Y no es solo bloguear, sino que es encontrarse en la diferencia", añade.

Desde La Loma, también escribe para Global Voices, una organización de la Universidad de Harvard; aprende inglés en la plataforma virtual del Sena y tiene, entre muchos, un amigo musulmán con el que ha conocido otra forma de ver el mundo.

Con 19 años, ha sido reconocida con el premio Mujer Talento 2009, en la categoría Desarrollo Social, una iniciativa de la Alcaldía de Medellín cuyo premio, en dinero y especie, le da la oportunidad a ella y su equipo de jóvenes, de expandir el proyecto a Villa Tina, La Iguaná y El Carmen de Viboral.

Allí llegará para contagiar a otros de ese espíritu inabarcable, de esa manía de "aprender y soñar", y a recalcarles con paciencia y amor, que el mundo no se termina en las cuatro esquinas de su territorio.

Educar no es enseñar a sumar y restar, dice. Es aprender a tocar guitarra o violín, ir a un concierto de jazz, que todo el mundo pueda entrar a un museo...

Ante ella, el mundo es incluyente y vivir no se hace con indiferencia. Y así como piensa, ella, inspira.