Antes de algunas opiniones, quiero desearles a mis lectores, a los no lectores, y a los colombianos en general, un buen año 2012. Un año bisiesto lleno de alegrías, de prosperidad, de mejoramiento en todos los sentidos y, por sobre todo, un año de paz.
No hago predicciones, expongo mis deseos para este año que ya está para empezar.
Deseos para Colombia, deseos para Antioquia y deseos para Medellín.
Colombia necesita la paz por encima de cualquier otra cosa. Si hay paz, tendremos recursos para el mejoramiento de la educación. Si hay paz habrá recursos para las obras públicas. Si hay paz habrá inversión social. Si hay paz habrá empleo y si hay empleo habrá recursos familiares para la salud, la educación, la construcción de vivienda y para las necesidades familiares. Si hay paz habrá producción en el campo y bienestar para los campesinos.
Si hay producción en el campo habrá suficientes alimentos para los colombianos y empleo en la elaboración de productos alimenticios para la exportación. Esto parece el cuento de la lechera, y puede ser cierto, pero también es cierto que la paz es la primera necesidad de los colombianos. Detrás de la paz viene todo.
Para conseguir la paz tenemos que apoyar a nuestras Fuerzas Armadas que bastante se han sacrificado por nosotros, hay que fortalecerlas, hay que defenderlas de quienes han pretendido y han conseguido, en parte, desanimarlas, condenarlas a prisión por defender a la patria y a los colombianos.
Para tener una patria en paz debemos condenar las actuaciones de algunas organizaciones como el colectivo de abogados que se han aprovechado del conflicto que vivimos para conseguir dinero para sus bolsillos.
Tenemos que defender a las Fuerzas Armadas de unas organizaciones extranjeras y nacionales que se han dedicado a desacreditar ante el mundo a quienes se han sacrificado hasta entregar sus propias vidas para darnos una Colombia mejor.
Para Antioquia y todas las regiones colombianas mi deseo es que por fin haya una verdadera descentralización.
Que haya justicia en la entrega de los recursos que les pertenecen a las regiones, que el centralismo imperante se transforme en riqueza y desarrollo regional.
Que las regalías se entreguen para mitigar el sufrimiento de los colombianos más necesitados y de acuerdo con las necesidades básicas y no con criterio politiquero.
Que las necesidades no se califiquen desde un escritorio desde la capital, sino desde las mismas regiones con un criterio técnico y de conocimiento real.
Para Antioquia, que se inicien las Autopistas de la Montaña lo más pronto posible.
Que se lleve el desarrollo a todos los municipios corregimientos y veredas. Desarrollo en educación, salud, vivienda, servicios públicos, empleo y producción. Vías transitables para comunicarse con Medellín y entre los diferentes municipios. Que el puerto de Urabá no espere más para el beneficio de esta rica región y de todo el país.
Mi deseo para Medellín es que se siga con un crecimiento organizado, que se recupere el sistema de valorización para el desarrollo de la ciudad.
Un desarrollo con justicia distributiva, donde los que algo tenemos paguemos parte de las obras que nos benefician directamente, así como los que tienen menos pagan parte de las obras que se les hacen poniendo su propia mano de obra.
Que se termine el metroplús, que se construya el verdadero Centro de Espectáculos, que cada vez haya mejores vías, que el tránsito se mejore con el trabajo en la calle de los guardas, que se haga un verdadero estudio del sentido en las vías para la organización de la movilidad y que, con todo esto, se elimine el molesto y absurdo "pico y placa".
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4