"Yo resumo estos dos años, que estuve al frente de Fabricato, como la oportunidad que tuvo la empresa para recuperar el ánimo, la fe en su gente, y la gente la fe en la compañía".
La síntesis la hizo el saliente presidente de Fabricato, Óscar Iván Zuluaga Serna, quien durante esta semana adelantó el empalme con su sucesor, a partir del primero de agosto, Juan Carlos Cadavid Gómez.
Aunque Zuluaga reconoció que llegó a la empresa en 2009, con la intención de jubilarse en ella, la labor ejecutada para modernizar la textilera, sacarla de la Ley 550 y renovar su portafolio de productos, se cumplió antes de tiempo y que por eso le planteó a la Junta Directiva, su retiro.
En su opinión, Fabricato queda con unos procesos de alta tecnología en las áreas de hilatura y tejeduría de índigo, que es el principal negocio y se modernizará, en un 60 por ciento, otras secciones de tejeduría y acabados. "La empresa todavía requiere inversiones en modernización", afirmó.
Ley 550 casi en el final
Sobre la reestructuración de pasivos que la compañía inició en el año 2000, cuando las deudas sumaban los 340 mil millones de pesos, Zuluaga aseguró que se han dado los pasos para cumplir los compromisos y salir de ese régimen el año entrante. "Se deben unos 3.900 millones de pesos, a acreedores de bonos y dividendos y al Banco de la República".
El empresario, en diálogo con EL COLOMBIANO, estimó que al cumplirse las obligaciones derivadas de la Ley 550, la compañía, de mantenerse la tendencia positiva de los negocios y los mercados, deberá volver a pagar dividendos a sus accionistas en el año 2013.
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