Y es precisamente esa historia la que hoy alimenta la esperanza de los hinchas verdolagas.
No es la primera vez que Atlético Nacional llega a un partido decisivo con una desventaja considerable en el marcador global. A lo largo de las últimas décadas, el equipo antioqueño ha tenido que remar contra la corriente en múltiples ocasiones y varias veces logró cambiar el rumbo de series que parecían sentenciadas.
Uno de los antecedentes más recientes ocurrió en 2023, durante la semifinal de la Copa BetPlay frente al Deportivo Pereira. En aquella oportunidad, Nacional cayó 2-0 en el encuentro de ida y parecía comprometido seriamente en sus aspiraciones. Sin embargo, en el Atanasio Girardot apareció el carácter del equipo. Los verdes ganaron 3-1 en Medellín, igualaron la serie y posteriormente se impusieron desde el punto penal para avanzar de ronda.
Ese episodio reforzó la idea de que el Atanasio Girardot puede convertirse en un escenario intimidante para cualquier rival y en una fuente de inspiración para el conjunto paisa.
La inolvidable final de 2004
Hablar de remontadas en Nacional obliga inevitablemente a recordar la final de la Liga de 2004, precisamente frente al Junior de Barranquilla. Aquella serie todavía permanece viva en la memoria de los aficionados como una de las definiciones más emocionantes en la historia del fútbol colombiano.
En el partido de ida, Junior goleó 3-0 y dejó prácticamente liquidado el campeonato. Muy pocos creían que Nacional pudiera revertir semejante diferencia. Pero en Medellín ocurrió una gesta histórica. Empujado por un Atanasio completamente lleno, el verde salió decidido a cambiar el destino y consiguió marcar cinco goles.
Cuando Nacional ganaba 5-1 y acariciaba el título, Junior encontró un gol salvador que llevó la definición a los penales. Desde los once metros, el conjunto barranquillero terminó imponiéndose 5-4 y se quedó con el campeonato, aunque aquella remontada verdolaga quedó grabada como una demostración de orgullo, carácter y resiliencia.
Ahora, la historia vuelve a poner frente a frente a ambos equipos en un escenario similar.
La noche épica ante Águilas Doradas
Otra de las grandes remontadas del cuadro paisa se registró en la Copa Colombia de 2010 ante Águilas Doradas. Nacional sufrió una dolorosa derrota 4-0 en el partido de ida y parecía completamente eliminado. Sin embargo, en el Atanasio el equipo reaccionó con una exhibición ofensiva inolvidable.
Los dirigidos entonces por José Fernando Santa lograron igualar la serie con un impresionante 5-1. Aquella noche brilló Dorlan Pabón, quien marcó un doblete y lideró la reacción del conjunto verdolaga. Aunque finalmente Águilas avanzó tras imponerse en la tanda de penales, el compromiso quedó registrado como una prueba más de la capacidad de Nacional para competir incluso en los escenarios más adversos.
El título del Apertura 2017
Si existe una remontada que terminó en celebración absoluta para Nacional, esa fue la final del Apertura 2017 frente al Deportivo Cali.
En el estadio Palmaseca, el conjunto antioqueño cayó 2-0 y dejó dudas sobre su capacidad de reacción. Pero bajo la dirección técnica de Reinaldo Rueda, Nacional mostró jerarquía, experiencia y contundencia en el compromiso de vuelta. El resultado fue una aplastante victoria 5-1 en Medellín que le permitió al club imponerse 5-3 en el marcador global y conquistar una nueva estrella.
Aquella noche confirmó que el ADN competitivo del verde aparece precisamente en los momentos de máxima presión.
Diego Arias no pierde la fe
Pese al duro golpe recibido en Barranquilla, el cuerpo técnico mantiene el discurso de esperanza y recuperación. El entrenador Diego Arias reconoció las dificultades que tuvo el equipo en el encuentro de ida, pero dejó claro que todavía creen en la remontada.
“El partido se dio de una manera que le convenía a Junior. Sin duda, el primer tiempo nos costó. Debemos crecer, aprender y recuperarnos rápido para el partido del lunes con nuestra gente”, expresó el técnico tras el compromiso.
Sus palabras reflejan la intención de pasar rápidamente la página y enfocarse en un partido donde Nacional necesitará intensidad, concentración y eficacia desde el primer minuto.
Una remontada difícil, pero no imposible
Las estadísticas muestran que la tarea será extremadamente complicada. De los 47 torneos cortos disputados en la Liga colombiana, solamente se registraron 12 remontadas en finales o series definitivas después de desventajas importantes. Además, igualar una serie no siempre garantizó el título para el equipo que consiguió reaccionar.
Eso significa que Nacional necesitará combinar fútbol, contundencia mental y una atmósfera especial para cambiar la historia.
Y allí entra un factor que muchas veces resulta determinante: la hinchada en el Atanasio Girardot.
A lo largo de los años, el estadio Atanasio Girardot se convirtió en un símbolo de resistencia y grandeza para Atlético Nacional. En las jornadas decisivas, la presión de las tribunas, el aliento constante y la energía de los aficionados han impulsado al equipo en momentos críticos.