Celebró de manera precoz. Le faltaban cinco metros para cruzar la línea de meta en el sprint feroz en que terminó la etapa 15 del Giro de Italia 2026 y ya había dejado de pedalear. El noruego Fredik Lavik, un velocista de 29 años supo que, a pesar de que Mirco Maestri, del Polti y Martin Marcellusi, del Bardiani, le respiraban por la espalda, a escasos centímetros, ninguno iba a pasar la línea antes que él: la vida le dio la razón.
Por eso abandonó antes de tiempo, en un impulso que solo pueden sostener los sprinters –tan locos, bichos raros–, la posición de esfuerzo máximo sobre la bicicleta que le da velocidades azarosas a los expertos en la materia y, en su lugar, levantó una mano del manillar, después la otra y posó para que en la foto de recuerdo quedara bien claro su rostro, así como el nombre de su equipo: UNO X.
Esta fue la primera victoria de etapa del elenco noruego en la categoría World Tour. Esa escuadra, formada en 2010, logró el ascenso a las competencias de mayor jerarquía después de tener un buen 2025 en la modalidad UCI ProTeam. Ahora, con el triunfo que les había sido esquivo en el Giro 2026 –sus ciclistas fueron segundos varias veces–, consiguieron salvar el año, entrar de tú a tú en la mesa del Ineos, el Visma, el UAE...
El triunfo en Milán, después de recorrer 157 kilómetros desde Voghera, fue la segunda victoria de etapa de Lavik en una competencia Wolrd Tour. En el historial de la carrera del ciclista nórdico quedará que, en la etapa 15 del Giro de Italia 2026 detuvo el cronómetro 3 horas, 3 minutos y 18 segundos después de arrancar.
Ese tiempo quedará inscrito debajo del que obtuvo en su primera victoria como profesional en el World Tour: aquella que consiguió en 2025 en la Tirreno-Adriático, la competencia que va desde la costa de un mar, hasta la del otro en la bota itálica. Italia es su lugar preferido para correr.
¿Cómo le fue a los ciclistas colombianos?
En la llegada a la ciudad de la Moda y las artes en territorio italiano pasó algo que no es habitual: dos ciclistas colombianos, de equipos diferentes, ingresaron casi juntos, en medio del pelotón en el que iban los favoritos a luchar por un buen puesto en la clasificación general.
Einer Rubio, del Movistar, cruzó la meta en el puesto 83, a 57 segundos del ganador de la fracción; mientras que Egan Bernal, del Ineos, pasó detrás, en la casilla 84, con el mismo tiempo que firmó su compatriota. Sin embargo, en la general, antes del descanso de la tercera semana del Giro, el zipaquireño es el mejor ubicado.
Bernal, quien durante la primera semana peleó por estar en el podio, aparece en el puesto 12, a 7 minutos y 30 segundos del danés Jonas Vingegaard, líder de la carrera y candidato principal para vestirse de rosa en la llegada a Roma, quien suma un tiempo acumulado de 59 horas, 12 minutos y 56 segundos.
En el segundo puesto se ubica el ciclista portugués Afonso Eulálio, con una diferencia de 2:26 respecto del líder del Visma, mientras que Feliz Gall es tercero, a 2:50. Bernal buscará, en la última semana de competencias recortar diferencias con Davide Piganzoli, del Visma, para buscar meterse en el top 10 de la competencia.
Entre tanto, Einer Rubio, quien era el “gregario de oro” de Enric Mas en el Movistar para esta competencia, se ubica en la casilla 31 de la general, con una diferencia de 49 minutos y 12 segundos del líder. La competencia regresa a la ronda italiana el martes, con un recorrido de 113 kilómetros entre Bellinzona y termina en el puerto de Cari: será jornada de alta montaña.