El video comienza con un pequeño recorrido por Parques del Río. Montado en su bicicleta y con una cámara empotrada en el manubrio, Alexander Zabala hace un recorrido mostrando uno de los espacios públicos que más llenan de orgullo a Medellín y que le han permitido ganar aplausos y reputados premios de arquitectura en el mundo.
Desplazándose despacio alrededor de los jardines florecidos, ante el lente aparecen vendedores de helado, jóvenes disfrutando del paisaje, estudiantes de birrete tomándose fotos para sus grados y en general un espacio limpio, amplio y bien cuidado, que no tiene nada que envidiarle a las ciudades más ricas del mundo.
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En cuestión de escasos metros el panorama cambia. Tras llegar a una barrera que separa los senderos del parque con la Avenida Regional, cerca al deprimido vial, basta con avanzar unos cuantos metros al norte para encontrarse con la Medellín que incomoda.
El recorrido comienza a pocos metros de uno de los accesos del antiguo puente que construyó el Instituto Mi Río a la altura de La Macarena. Como si se tratara de una especie de paso fronterizo, una cuerda amarrada a un poste es la entrada a lo que queda del antiguo Paseo del Río, el gran sendero verde construido a mediados de la década de 1990 paralelo al río Medellín.
El paisaje es difícil de digerir. Mientras a pocos metros discurre el tráfico incesante de la Avenida Regional, el sendero está lleno de decenas de personas en situación de calle consumiendo drogas, rodeadas de basura y sorprendidas de que a un ciclista se le haya ocurrido la gracia de darle al sendero el uso con el que fue pensado hace más de tres décadas.
En menos de cuatro días el video ha llegado a casi 40.000 reproducciones en Instagram, muchas de ellas de jóvenes que nunca recorrieron el sendero y que desconocen ese universo ubicado en pleno Centro.
Alexander cuenta que, al recorrer la ciudad en bicicleta, muy seguido toma la Avenida Regional para ir desde el sur al norte y un día quiso explorar ese pedazo de la orilla del río que ya había visto de reojo en sus recorridos y por el que también se meten las motos en los días más congestionados. La tentación de recorrerlo es grande, más cuando se trata de una vía hostil con el ciclista.
“En esa zona siempre hay mucho trancón después de las 2 de la tarde, entonces, con ánimos de evitarlo, pero también de conocer lo que había por ahí, me dio por aventurarme”, cuenta.
En su video puede verse cómo el sendero, que avanza paralelo a la antigua vía del ferrocarril, se cae literalmente a pedazos. A lo largo se ven quemas de basura y grandes tramos que ya se comió el río, por los que incluso ya no cabe ni la llanta de una bicicleta.
“Sería muy bueno que la ciudad se apropiara de ese espacio, que al final fue lo que hice yo como ciudadano”, apunta.
Aunque para muchos ciclistas puede ser una obviedad, Zabala explica que el haberse aventurado por la zona también tiene otra razón: pese a que Medellín y los municipios del área metropolitana han avanzado mucho en los últimos 20 años para tener vías para los ciclistas, la red sigue incompleta y, tarde o temprano, hay que meterse a las calles a compartir carril con los carros o aventurarse a travesías como la del antiguo Paseo del Río, que en sus inicios también se pensó para que fuera transitado por ciclistas.
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En su caso, para ir desde Girardota hasta San Antonio de Prado, Alexander cuenta que la ruta más fácil es sencillamente la Avenida Regional, ya que tomar la ciclorruta que pasa por la 65 o la del Centro le multiplica el desgaste físico de su largo recorrido.
“Medellín y el Valle de Aburrá no tienen una infraestructura de ciclorruta para que un ciclista recorra toda la ciudad. En este momento es imposible ir de sur a norte o de occidente a oriente sin compartir la vía con motociclistas y automotores”, advierte, sin ahondar en los problemas culturales que persisten en las vías para respetar a los ciclistas, que en todos los municipios metropolitanos son arrinconados por motos, carros, busetas y camiones tanto cuando van por la vía como por algunos tramos de ciclorrutas que no se respetan.
¿Por qué la dejaron caer?
Cada municipio da una explicación diferente sobre sus planes para ampliar su red.
Empezando por el norte, la Alcaldía de Bello señala que hoy cuenta con 11,3 kilómetros de ciclorrutas, distribuidos en tres grandes pedazos: la que se hizo en la Avenida Regional Oriental —como parte de las obras del Intercambio Vial La Seca—, que empieza en la estación Madera del metro y va hasta el sector de Aguas Claras. También está la ciclorruta entre Bello y El Hatillo, que inicia en inmediaciones del centro comercial Puerta del Norte y que conecta con Copacabana. Y finalmente está la ciclorruta entre el barrio Manchester y el sector de Niquía. Dany Alexander Mejía Quintero, profesional de la Secretaría de Movilidad de Bello, señala que para este cuatrienio la Alcaldía ha concentrado sus esfuerzos en ampliar su red unos 1,8 kilómetros y tiene tres diseños que se están estudiando.
El primero contempla una ampliación de la ciclorruta del sector de Fabricato, uniendo la Autopista Norte con la calle 44. El segundo es una conexión entre el Polideportivo Tulio Ospina con la Iglesia de Chiquinquirá en Niquía. Y la tercera busca conectar el sector de Parque Fabricato con la Universidad San Buenaventura.
Estos tres diseños, explica, aún se están viabilizando y su objetivo es dejar al menos uno de ellos andando antes del cambio de gobierno.
Envigado e Itagüí también tienen sus planes.
Andrés Felipe Villegas, director de Seguridad Vial y Comportamiento de Tránsito de la Alcaldía de Envigado, señala que los planes de ampliación se concentran principalmente sobre la Avenida Las Vegas, para hacer una ciclorruta entre el Centro Comercial Mayorca, en límites con Sabaneta, hasta Jumbo, en límites con Medellín.
“En este momento la tenemos diseñada completamente y la tenemos a la espera de conseguir los recursos para poder financiarla”, apuntó, señalando que esos recursos se buscan con el Área Metropolitana. No obstante, el funcionario aclara que la continuidad de ese trazo en la jurisdicción de otros municipios depende de cada territorio.
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Itagüí entregó por su parte un pronunciamiento escrito a este diario, señalando que en este cuatrienio se han construido 2,6 kilómetros nuevos, que permitieron pasar su red de 8,9 kilómetros a 11,5 kilómetros.
Este municipio tiene en sus proyectos ampliar a un tercer carril el puente del Pandequeso con Envigado, en una obra que iniciará actividades el próximo año y que incluiría una ciclorruta para conectar con la que ya existe por la vía distribuidora de la Regional.
“Con el intercambio vial de la calle 50 conectaremos la zona centro mediante una nueva ciclorruta sobre el puente proyectado entre la calle 50 y la Autopista Sur”, añadió.
Medellín, por su parte, entregó dos respuestas al ser consultado por el tema. Mientras por el lado del Paseo del Río, la Secretaría de Medio Ambiente señaló tener entre sus planes recuperar esa infraestructura como parte del proyecto Mi Río, Mis Quebradas; la Secretaría de Infraestructura ratificó que no tiene en sus planes construir ciclorrutas nuevas en este cuatrienio.
“Durante este periodo no se contempla la construcción de nuevas ciclorrutas, sino el mantenimiento y mejoramiento de la infraestructura existente”, expresó esa entidad.
La dependencia añadió que en el último periodo de gobierno se han intervenido 41,6 kilómetros de ciclorrutas y se han instalado 235 cicloparqueaderos, por un valor aproximado de $7.000 millones.
Bello, Envigado e Itagüí también señalaron que, además de los diseños que han realizado, han invertido recursos en el mantenimiento de su red.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Por qué se volvió viral el video de un ciclista cerca a Parques del Río en Medellín?
- El video del ciclista Alexander Zabala se viralizó porque expone el drástico contraste urbano entre el cuidado espacio de Parques del Río y el total abandono del antiguo Paseo del Río. En la grabación, que se acerca a las 40.000 reproducciones en cuatro días, se evidencia cómo a pocos metros de la Avenida Regional existe un sendero colapsado, repleto de basuras y tomado por personas en situación de calle consumiendo drogas.
- ¿Existe algún plan de la Alcaldía para recuperar el deteriorado Paseo del Río?
- Sí, la Secretaría de Medio Ambiente de Medellín confirmó que tiene entre sus planes recuperar esta infraestructura como parte del proyecto integral Mi Río, Mis Quebradas. Sin embargo, la Secretaría de Infraestructura ratificó que no se construirán nuevos kilómetros de ciclorrutas durante este cuatrienio.
- ¿Es posible atravesar Medellín y el Valle de Aburrá transitando únicamente por ciclorrutas?
- La red metropolitana sigue inconclusa y fragmentada, lo que obliga a los ciclistas a compartir carril con motos, carros y camiones en vías de alta accidentalidad o a meterse en medio de los trancones de avenidas como la Regional.