La cifra de víctimas mortales del accidente de un avión de la aerolínea taiwanesa TransAsia aumentó a 39, luego del hallazgo este sábado de cuatro nuevos cadáveres en las aguas del río Jilong. Autoridades anunciaron que ún quedan cuatro desaparecidos.
Las autoridades y expertos de aviación, por su parte, creen que los pilotos podrían haber apagado por error el único motor que funcionaba.
Las labores de buceadores y bomberos son muy complicadas debido a que las aguas bajan muy turbias y no hay visibilidad, por lo que se ven obligados a buscar cadáveres por tacto, incluso si la subida de las temperaturas hace menos duro el trabajo.
El siniestro del avión ATR72-600 mantiene numerosas interrogantes que los datos de las cajas negras aún no han podido desvelar, ya que tras fallar el motor número 2, los pilotos no lo apagaron sino que apagaron el número 1 y, en vez de seguir su ruta hacia el sur y luego hacia el oeste, se dirigieron hacia el río Jilong.
Expertos nacionales apuntan a que en una situación de fallo mecánico como la registrada, el piloto no podía hacer mucho y piden un mayor control de las revisiones y más medidas de seguridad.
“El cambio de rumbo se debió, probablemente, a que los pilotos no querían sobrevolar la zona más poblada de Taipei para evitar causar más muertes y devastación”, explicó el experto aeronáutico Eddie Yu.
Sin embargo, nadie se explica por ahora por qué los pilotos apagaron el motor número 1, cuando este modelo puede volar e incluso despegar con un sólo motor, como confirmó un representante de la Oficina de Investigación y Análisis Aeronáutico de Francia, Yann Torres, en Taipei.
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