Brasil deja atrás 15 años de gobiernos de izquierda

  • Celebraciones en Brasil tras triunfo de Jair Bolsonaro. FOTO: EFE
    Celebraciones en Brasil tras triunfo de Jair Bolsonaro. FOTO: EFE
Por juliana gil gutiérrez Juan manuel flórez | Publicado el 29 de octubre de 2018
en definitiva

La llegada de un presidente de derecha a Brasil significa un cambio para este país. En el ámbito regional, es probable que implemente políticas fuertes en contra de la crisis venezolana.

Jair Bolsonaro, un exmilitar derechista, se convirtió ayer en el nuevo presidente de Brasil tras obtener el 55,2 % de los votos, mientras su contendor, Fernando Haddad, consiguió el 44,8 % de la aprobación en las urnas. Con el resultado se confirmó lo que antes señalaron las encuestas: Brasil, por primera vez en este siglo, eligió a un presidente ajeno a la izquierda que gobernó el país desde 2003, cuando Lula da Silva llegó al poder.

Y fue a través de un Facebook Live que el presidente número 38 realizó su primer pronunciamiento oficial, tal como lo hizo durante toda su campaña. Un hombre que dejó su uniforme de militar para probar suerte en la política.

Capitán ungido en el Jordán

Jair Bolsonaro obtuvo a través de los votos lo que una vez añoró conseguir como oficial: ser presidente. Creció en la década de los 60, en medio de la dictadura, cuando los presidentes eran hombres erguidos que portaban armas y cuya palabra era incuestionable.

Por eso a finales de los setenta, con 22 años, dejó El Dorado, el pueblo donde creció a las afueras de São Paulo, para unirse a la escuela de cadetes de Resende, en Río de Janeiro. No llegó allí para pasar desapercibido. Tenía, en palabras del coronel Carlos Alfredo Pellegrino, una “permanente intención de liderar a los oficiales subalternos”, que a veces escalaba hasta la agresividad y una fijación “excesiva” con la búsqueda de oro.

En 1986 fue encarcelado por la publicación de un artículo en la revista Veja, titulado “El salario está bajo”, en referencia a los ingresos de los militares. En su celda recibió al menos 150 cartas de apoyo de miembros del Ejército y de sus esposas. Fue la primera vez que reconoció que podía ser alguien a quien seguir. Por esa época, la dictadura llevaba menos de un año de haber terminado y Brasil tenía su primer presidente civil en 20 años. El capitán Bolsonaro decidió dejar el uniforme y aspirar al concejo de Río de Janeiro. A pesar de ser católico de crianza, se hizo elegir por un partido cristiano.

Pasó dos años como concejal y en 1990 alcanzó un puesto en la Cámara de Diputados. En 1993 su nombre apareció en un titular de The New York Times. El artículo destacaba su declaración en medio de una plenaria en la que decía: “Estoy a favor de la dictadura”. La frase, a menos de una década del fin del régimen militar, no era solo la consigna de un excéntrico. Entonces el diario estadounidense prendía una “luz amarilla”, una señal de alerta del quiebre de la frágil democracia brasilera.

En los años siguientes, los hechos hicieron ver esta advertencia como un exceso de cautela: Brasil consolidó su sistema electoral y la llegada al poder de la izquierda con Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), entre 2003 y 2011, que permitió que 30 millones de ciudadanos se elevaran por encima del umbral de pobreza.

Bolsonaro siguió siendo un congresista veterano y extravagante, del que poco se hablaba, como recuerda el analista político brasileño Iván Godoy. El periódico El País, de España, señaló que en sus 30 años como diputado, el nuevo presidente solo logró la aprobación de dos proyectos: una reforma a los impuestos para los productos informáticos y otro sobre un medicamento contra el cáncer.

Él justificaba su falta de relevancia como una consecuencia de su distancia con las orientaciones partidistas. Muchos líderes pasaron por episodios similares de ostracismo previos al éxito, como Hugo Chávez tras su fallido golpe de Estado en 1992. Años después, cuando él llegó a la presidencia, Bolsonaro se refirió a él como “la esperanza de Latinoamérica”. Era un militar que llegaba al poder.

El exmilitar brasileño debió esperar casi dos décadas para que su visión de la democracia tuviera eco en la población. Identificó la señal en los últimos años, a partir del debilitamiento del PT por escándalos de corrupción y el ascenso de varios partidos neopentecostales en el Congreso.

Entonces, en 2016, el diputado católico se rebautizó como evangélico en las aguas del río Jordán, en Israel, a la vista de las cámaras. Bolsonaro emergió como el líder absoluto de los partidos cristianos de Brasil –un país con 42,3 millones de evangélicos– y de la mano de estos y de las redes sociales, este militar retirado, hijo de un dentista sin título, está recibiendo la atención que conquistó a partir de años de palabras incendiarias.

Pero, ¿por qué Brasil giró a la derecha? Godoy explica que su popularidad se deriva del desprestigio de la clase política tradicional (los líderes del PT) debido a sus escándalos de corrupción, el llamado de la población a tener mano dura con la violencia y su idea de “recuperar las costumbres”, limitando a la comunidad Lgbti.

Una campaña de cambios

Brasil vivió este año una campaña sin precedentes. Desde un candidato preso (Lula), quien fue impedido por la justicia para participar, Bolsonaro apuñalado en un acto público, cadenas de Whatsapp con noticias falsas en contra de Fernando Haddad, el contrincante de izquierda, que después de una investigación del diario Folha de São Paulo se comprobó que fueron financiadas por empresas para afectar su popularidad. Imágenes de la crisis de Venezuela en televisión amenazando con que el país podría ser “otra Venezuela” si ganaba este candidato y el ocaso de la televisión como espacio para la propaganda. Además, se presentó el primer asesinato por causas políticas de la historia reciente del país.

La religión también tomó protagonismo. Fuentes de Brasil explicaron a EL COLOMBIANO que los pastores de iglesias cristianas y evangélicas predicaban a favor de Bolsonaro. No obstante, para Cristina Gomes, profesora investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), “no fue definitivo el uso de las iglesias, fue el Whatsapp”.

Pero, el otro lado siempre envió el mensaje de que un eventual triunfo del nuevo presidente electo sería catastrófico. Incluso la academia intervino. El lingüista Noam Chomsky, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez y sus colegas mexicanos Juan Villoro y Alma Guillermo Prieto, el colombiano Héctor Abad Faciolince y hasta un premio Nobel de Paz, Adolfo Pérez Esquivel, alertaron sobre el riesgo que representaría para Brasil y la región un presidente como Bolsonaro. Sus palabras no fueron escuchadas.

¿Aislarse de la región?

Brasil es uno de los países más determinantes de Latinoamérica: es el más grande y poblado, su PIB alcanza a representar el 40 % de la región y tiene en su territorio el 65 % de la selva amazónica. Por eso, para los analistas, es preocupante que la apuesta del nuevo presidente no sea en favor de la región. “Ha hablado de salirse de Mercosur y contempla la posibilidad de salirse de Unasur. Brasil siempre había sido antiimperialista y él se quiere acercar a Estados Unidos. Con esto, se aislaría de asuntos regionales y habría un retroceso”, comenta Mauricio Jaramillo Jassir, PhD en Ciencia Política y profesor de la Universidad del Rosario.

“América Latina pareciera estar girando hacia la derecha, pero en el caso de Bolsonaro se vuelve peligroso porque es una derecha antidemocrática e incluso antiderechos humanos. Es una especie de Trump latinoamericano y eso genera muchas tensiones”, comenta Ronal F. Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de esta misma institución. Justamente la crisis de Venezuela, y la situación migratoria que esta generó, es una de las tareas en materia internacional que deberá atender el nuevo mandatario brasileño.

Bolsonaro se caracteriza por un populismo de derecha con un discurso incendiario que en el marco de la campaña atacó a Maduro, una estrategia que resultó rentable para su línea discursiva, por lo que para Rodríguez “puede llegar a tener ideas fuertes contra la migración”.

Pero para Brasil el panorama no mejora. “Es un escenario de incertidumbre porque el candidato se contradice con lo que está en su plan de gobierno. No sabemos hasta qué punto sus declaraciones son verdaderas. Ha dicho que no permitirá que la gente que piense diferente a él tenga espacios públicos”, explicó a EL COLOMBIANO Carolina Silva, investigadora de la Coordinadora regional de investigaciones económicas y sociales (Cries) que agrupa 70 centros de investigación de la región.

Colombia, su vecino

Para Giovanny Reyes, experto en asuntos económicos y PhD en filosofía, la tendencia indica que el nuevo presidente de Brasil tendrá un entendimiento con el gobierno actual de Colombia. “Mientras Colombia tenga nexos comerciales que beneficien a las grandes corporaciones, que estarán contentas con un triunfo de Bolsonaro, la situación se mantendrá estable”. Según cifras del Ministerio de Comercio, las importaciones que nuestro país hace a Brasil alcanzan los 150,6 millones de dólares y las exportaciones son de 217, 2 millones de dólares. Además, hay dos acuerdos comerciales en curso entre ambos países desde 2005.

Sin embargo, solo el transcurso de su administración dará la razón a aquellos que alertaron sobre el eventual peligro de un presidente exmilitar y de ultraderecha o hará que esas acusaciones se queden en el olvido.

Contexto de la Noticia

¿qué sigue? A la espera de la posesión del presidente electo

Jair Bolsonaro llegará al Palácio do Planalto el próximo 1 de enero, cuando tome posesión de su cargo como presidente, en el que estará hasta 2022. Hasta esa fecha, Brasil entrará en un periodo de transición en el que el presidente actual, Michel Temer, deberá entregarle las riendas del país. El próximo año, una vez Bolsonaro esté en el poder, las primeras claves será el cómo se equilibran las cargas en el Congreso y, de esta forma, conocer qué tan grande es la oposición al mandatario del Partido Social Liberal. Esto, debido a que el presidente no tiene la última palabra. Bolsonaro no va a gobernar solo, sino con el Congreso, que es un órgano bicameral conformado por representantes de la Cámara de Diputados y el Senado. Otro aspecto fundamental será conocer a las personas que elige como sus ministros. Hasta ahora, se estima que otros exmilitares harían parte de su gabinete, confirmando la tendencia que siempre mantuvo durante la campaña: mano dura e ideologías conservadoras.

OPINIóN colombia saluda al nuevo mandatario

carlos holmes Trujillo
Ministro Relaciones Exteriores
La Cancillería felicita al pueblo y al gobierno por el espíritu democrático de la jornada electoral. Colombia reitera su voluntad de continuar fortaleciendo los lazos de amistad y cooperación entre ambas naciones y le desea éxito al mandatario electo en sus funciones. La relación estratégica entre los países se ha caracterizado por una exitosa cooperación y estrechas relaciones bilaterales en términos de diálogo político, inversión y comercio, así como una agenda diversificada de impacto positivo para ambos.
Juliana Gil Gutiérrez

Periodista internacional, amante de los perros y orgullosa egresada de la facultad de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Juan Manuel Flórez Arias

Periodista del Área Internacional, formado en la Universidad de Antioquia. Interesado en acercar con las palabras las historias lejanas en la geografía.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección