En Cuba, antes de oficializar la Reforma a la Constitución, el proyecto debe pasar por un proceso de escrutinio popular. Entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre el gobierno calcula que se realizarán 135 mil reuniones en centros de trabajo, comunitarios y estudio, en los que los ciudadanos cubanos realizarán propuestas al texto del proyecto que pueden ser de modificación, adición o eliminación de artículos.
Según ha informado el gobierno a través del diario oficial Granma, “todas las propuestas que la población haga se tendrán en cuenta y se asentarán en el acta” de cada uno de los encuentros, para su posterior estudio. Es tal el nivel de participación que ha anunciado la administración de Miguel Díaz-Canel, que los cubanos que viven en el extranjero fueron invitados a participar de este proceso. Los comentarios, tanto de quienes viven en la isla como de aquellos que están en el extranjero, harían parte de un informe que será entregado a la comisión encargada de la reforma.