Dos agentes de la fuerza pública norteamericana murieron baleados luego de emboscadas cuando estaban sentados en sus vehículos, indicó este miércoles el departamento de Policía en Des Moines, Iowa.
Las autoridades trabajaban en información sospechosa, señalo el sargento de policía de la localidad, Paul Parizek, añadiendo que las autoridades no podían compartir más información con el público.
El vocero dijo que “claramente hay peligro” para los agentes de la zona, ya que los policías fueron abatidos cuando estaban sentados en sus vehículos y no hacían nada malo. El departamento reforzó sus equipos para proteger mejor a su personal, señaló.
La primera víctima, un policía de Urbandale, fue baleado en torno a la 1:06 de la madrugada. Unos 20 minutos más tarde se encontró baleado a un policía de Des Moines a unos tres kilómetros de distancia.
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