La justicia se esfumó de Siria con renuncia de fiscal Carla del Ponte
La abogada, que investigaba los crímenes de guerra, declinó por inercia del Consejo de Seguridad de la ONU.
Pese a los intentos de una salida negociada al conflicto sirio que lideran la ONU (en Ginebra) y Turquía, Rusia e Irán (en Astaná), ayer hubo un nuevo bombardeo a los rebeldes en Daraa.
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afp
Carla del Ponte pasó de ser una abogada de divorcios en Suiza a buscar la justicia donde el genocidio fue estrategia. Como fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional de Ruanda y de la Antigua Yugoslavia logró arrestar a un centenar de responsables de operaciones de limpieza étnica, e incluso llevó a juicio al expresidente serbio Slobodan Milosevic. Era la primera vez en la historia que un Jefe de Estado iba a los estrados por crímenes de guerra.
El siguiente en su lista fue el presidente sirio, Bashar al Asad. Del Ponte, quien desde 2012 lideró la Comisión Independiente de Investigación de los Crímenes en Siria, pidió con insistencia al Consejo de Seguridad de la ONU que el mandatario fuera juzgado en la Corte Penal Internacional.