Cientos de periodistas se agolparon en el Palacio de la Independencia de Minsk, capital de Bielorrusia, no obstante una fría tarde, esperando informarles a sus lectores un avance definitivo por la paz de Ucrania. Al final de la reunión con los rusos, mediada por Francia, Alemania y el país anfitrión, solo se ha logrado reivindicar los puntos acordados en la pasada cumbre de septiembre, reiteradamente ignorados por prorrusos y gobierno ucraniano.
Esto es, las partes habrían convenido la entrada en vigor de un cese el fuego desde hoy, jueves, y la retirada del armamento pesado, precisamente los principales puntos de los acuerdos de paz suscritos en Minsk en septiembre de 2014.
El martes se informaba que con antelación a la reunión, prorrusos y ucranianos pactaban un alto el fuego para facilitar avances, mismo que se rompía ayer en Donetsk, con choques que dejaron más de 10 muertos en la ciudad.
Como esa, innumerables treguas han quedado solo en el papel, mientras las balas siguen cruzando de lado y lado e impactando, por supuesto, en la población civil.
En todo caso, al cierre de esta edición impresa, no trascendió nada escrito del encuentro, y se supo que esta continuará hoy.
“Se está discutiendo si cesan los disparos y desde qué fecha; si replegarse a otras posiciones y si retirar el armamento pesado, desde dónde, cuándo y qué clase de armas”, dijo Alexandr Súrikov, embajador ruso en Bielorrusia, a la prensa. “Hay avances en las negociaciones, pero es difícil predecir cuándo concluirán”, dijo el ministro de Exteriores bielorruso, Vladímir Makéi, a la agencia RIA Novosti.
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