La cifra de detenidos en la prisión de Guantánamo ya es inferior a cien. Diez yemeníes que estaban en la base naval en Cuba fueron enviados ayer a Omán, en la mayor transferencia desde que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó a la presidencia en 2009 con la promesa de cerrar el centro de detención.
Los yemeníes, detenidos por más de una década sin cargos o un juicio, forman parte de un programa de liberaciones que el Gobierno estadounidense dijo que podría tener lugar este año, mientras la Casa Blanca se prepara para presentar al Congreso un plan para cerrar el lugar. Otros cuatro hombres ya habían sido puestos en libertad este mes.
“Trabajamos con diligencia para cerrar este capítulo de nuestra historia”, dijo ayer el secretario de Defensa de E.U. Ashton Carter, quien precisó, citado por la agencia Reuters, que la liberación y el traslado de los presos yemeníes a Omán se produjo tras una completa revisión médica.
Acuerdos con E.U.
Barack Obama prometió, en su discurso del Estado de la Unión del pasado martes, redoblar esfuerzos para cerrar el centro de detención antes de que acabe su mandato, en enero de 2017, pero afronta la oposición de los republicanos, que cuentan con la mayoría en ambas cámaras del Congreso y han obstaculizado el traslado de prisioneros de Guantánamo a suelo estadounidense.
Según Reuters, un funcionario de Omán citado por una agencia de noticias local, dijo que los yemeníes arribaron a Mascate, la capital del país, y se quedarán allí por razones humanitarias hasta que mejoren las condiciones en Yemen, asolado por una guerra civil.
Omán, un aliado cercano de Washington, ya había aceptado antes la llegada de prisioneros de Guantánamo.
La cifra de 93 detenidos que permanecen en Guantánamo es la más baja desde 2002, cuando el entonces presidente George W. Bush abrió la cárcel tras los ataques del 11 de septiembre del año anterior.
La intención del Gobierno estadounidense es trasladar a otros países al mayor número posible de prisioneros, y llevar al resto a un lugar en EE.UU. donde no representen un peligro para su seguridad.
En ese esfuerzo continuado por cerrar Guantánamo y cumplir el compromiso de Obama, se espera que para el mediados de año, la administración estadounidense pueda dar a conocer el destino de otros cuarenta reclusos.
Arabia Saudí anunció el martes pasado la llegada al país de uno de sus ciudadanos que permaneció allí 14 años.
La semana pasada, el Gobierno de Estados Unidos informó de otras tres transferencias, dos yemeníes enviados a Ghana y otro a Kuwait.
Amnistía Internacional reclama medidas más allá del plan de Obama, que sólo consiste, según la organización, en “trasladar a los detenidos a otro lugar y apagar las luces del centro” .