La construcción de un muro a pocos metros del borde de la margen derecha del Canal Internacional de Zarumilla, que traza el límite natural entre Ecuador y Perú, está agravando las tensiones entre estas dos naciones, que apenas en 1998 firmaron la paz para resolver una controversia limítrofe de décadas.
La obra en disputa es un muro de hormigón que divide a las poblaciones de Huaquillas (Ecuador) y Aguas Verdes (Perú), y que tendrá 1.000 metros de largo, con tramos de más de tres metros de alto.
La construcción corre por cuenta de Ecuador, cuya Cancillería argumenta que se trata de un muro de contención para un parque lineal de 4,4 millones de dólares al que se comprometió el expresidente Rafael Correa.
Según manifestó ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú en un comunicado, en más de una ocasión, ese Gobierno le ha solicitado al país vecino que “paralice la obra”, pero al no haber ocurrido, decidieron llamar a consultas a su embajador en Quito, Hugo Otero.
Al respecto, Ecuador respondió, también en un comunicado, que desde la semana pasada le ha pedido a Perú una reunión de cancilleres, “pero no ha habido respuesta”.
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