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Autorizaron a privado para ceder cuestionado contrato de vías por $65.000 millones

El Consorcio Construcciones C 2023, que ganó la licitación, entregará el contrato de arreglo de calles a otro consorcio tras tener luz verde de la Alcaldía de Medellín.

  • El contrato de mejoramiento y mantenimiento vial, que tuvo una asignación presupuestal de $70.000 millones, es el proceso de contratación más grande de la Secretaría de Infraestructura en 2023. FOTO Julio herrera
    El contrato de mejoramiento y mantenimiento vial, que tuvo una asignación presupuestal de $70.000 millones, es el proceso de contratación más grande de la Secretaría de Infraestructura en 2023. FOTO Julio herrera
26 de julio de 2023
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A pesar de las alertas y cuestionamientos que salieron a flote durante las últimas semanas, la Alcaldía de Medellín dio luz verde para que el consorcio que resultó ganándose hace un mes el contrato por $65.026 millones para el mejoramiento de la malla vial de la ciudad ceda esas obras a otra empresa.

En un proceso que tardó menos de cuatro semanas, la administración distrital despejó el camino para esa movida contractual, que terminó quedando en firme a altas horas de la noche del pasado martes 27 de julio.

En contexto: Consorcio que se ganó la licitación para arreglar las vías quiere ceder contrato

Según se lee en una modificación contractual publicada en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública (Secop) a las 10:16 p.m. de esa fecha, que aparece aprobada por la subsecretaria de Ejecución de la Contratación de Medellín, Leidy Jimenez Echavarría, las obras pasaron formalmente de manos del Consorcio Construcciones C 2023 al Consorcio Mecamed 2023, este último integrado por las firmas Megaproyecto Vial Siglo XXI S.A.S. (con una participación del 70%) y Castellón Ingeniería S.A.S. (con el 30% restante).

Megaproyecto Vial reportó un patrimonio de $23.960 millones y un activo total por $30.044 millones con corte a diciembre pasado, registra experiencia principalmente en el departamento de Córdoba y su capital Montería.

En dicha cesión, los documentos anexos llaman la atención por sacar a flote varios cambios en los argumentos usados por el contratista original para zafarse del proyecto, en los que pasó de aludir a un supuesto contrato que desbordaría su capacidad, a problemas logísticos para cumplir con los tiempos de ejecución.

Asimismo, el contratista pasó de solicitar que las obras fueran entregadas a una sola empresa (Megaproyecto Vial Siglo XXI), a postular a un consorcio integrado por la misma y que quedó en cuarta posición en la lista de elegibilidad durante la licitación.

Para expertos como José Fernando Villegas, director en Antioquia de la Cámara Colombiana de Infraestructura, la cesión del contrato deja múltiples interrogantes en el aire, no solo sobre el consorcio que fue seleccionado y los argumentos que admitió la Alcaldía, sino por producirse a tan poco tiempo de la adjudicación. “Sorprende que lo quieran ceder en el momento en el que van a firmar el contrato. Es muy raro. Eso se puede hacer, pero no es común. Y tampoco es común las razones que ellos dan”, anotó.

Una proceso polémico

Los cuestionamientos que afronta el contrato de mantenimiento vial recientemente adjudicado por la Alcaldía, que constituye la contratación más grande de la Secretaría de Infraestructura este año, comenzaron a aparecer en junio pasado, cuando en medio de múltiples alertas de los órganos de control su adjudicación se aplazó dos veces.

Tal como se conoció entonces, un oferente identificado como Consorcio Génesis, que al presentar la oferta más baja terminó quedando en el primer lugar en la lista de elegibilidad, se quedó por fuera del camino por cuenta de un concepto emitido por la Alcaldía, en el que esta formuló que sus precios podían ser artificialmente bajos ($1.132 millones por debajo del mínimo aceptable por parte de la Alcaldía). Tras esa movida, el contrato fue adjudicado al Consorcio Construcciones C-2023 el pasado 20 de junio, por un valor de $65.026 millones.

Le puede interesar: Alcaldía aplaza adjudicación y calienta licitación por $70.000 millones para reparcheo de vías en Medellín

Apenas diez días después, sin que ni siquiera empezaran las obras, ese consorcio envió un insólito oficio a la Alcaldía pidiendo ceder el contrato, señalando que había sido preseleccionado en otro proceso de mayo cuantía, que, en caso de asumirlo, desbordaría su capacidad. En su reemplazo, Construcciones C-2023 postuló a la empresa Megaproyecto Vial.

Durante la última semana, según salió a flote en nuevos documentos publicados en el Secop, el consorcio ganador dio un viraje a su pedido, por un lado cambiando a la organización propuesta para entregar la obra y por otro los argumentos planteados. En cuanto a esos argumentos, según quedó consignado en una carta que envió el consorcio a la interventoría del contrato el 18 de julio, este señaló tener supuestos problemas para encontrar una planta de pavimentos que se ajustara a las necesidades de la obra.

“Estas dificultades, que han sobrevenido al contrato, han ocasionado que vislumbremos como la mejor opción para garantizar el éxito del proyecto, la premura en la que se debe ejecutar, con un plazo de solo 5,5 meses (...) que otro contratista, con más conocimiento directo de la región, con mayores ventajas comerciales y con una optimización de la capacidad instalada en la ciudad (...) sea quien asuma directamente la ejecución del proyecto”, escribió el representante legal de Construcciones C 2023, Brayan Estiven García Castaño. Frente a la cesión aprobada, el director de la CCI en Antioquia, José Fernando Villegas, plantea que es extraña por varios factores.

Por un lado, frente a los argumentos planteados en la primera solicitud del 30 de junio, advierte que desde el punto de vista empresarial no es lógico que una empresa deje a un lado un contrato que ya se ganó aludiendo a una preselección en otro proceso, que por lógica aún no está en firme. Asimismo, aludiendo a los problemas que implica la cesión, advierte otro factor relevante es la diferencia de ofertas entre ambos consorcios durante la licitación; ya que mientras el primero presentó una propuesta de $65.026, el que ahora asumió las obras presentó una de $66.120 millones. Esto, señala, indica que el nuevo contratista entraría con una diferencia en contra de al menos $1.000 millones.

Para conocer su versión sobre el tema, EL COLOMBIANO envió un requerimiento a la Secretaría de Infraestructura, que argumentó (leer aquí documento completo) que la cesión se hizo conforme a la ley, fue avalada por la interventoría y tendría toda las garantías para que la obra se ejecute tal como fue estipulado en el comienzo.

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