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China sacia su hambre de granos y cereales en Latinoamérica

El aumento del consumo de carne en China y las tensiones con EE. UU. y Australia están haciendo que el país ponga sus ojos en Brasil y Argentina.

  • Entre las razones del hambre imparable de China por los granos extranjeros está el miedo a una escasez de alimentos, por lo que el país estaría buscando aumentar sus reservas. FOTO Getty
    Entre las razones del hambre imparable de China por los granos extranjeros está el miedo a una escasez de alimentos, por lo que el país estaría buscando aumentar sus reservas. FOTO Getty
ALEJANDRA ZAPATA QUINCHÍA | Publicado el 25 de abril de 2022
53%
de los granos de soya en el mundo serían demandados por China.

La fiebre importadora de China de granos como maíz, soya, cebada y trigo, sumada al miedo de una posible escasez de alimentos y el acelerado ritmo de consumo de su población, ha hecho que el gigante asiático ponga su atención en la producción de América Latina.

Y es que, según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), para la primera mitad del año de cosecha de 2022, se espera que el país asiático tenga el 69% de las reservas de maíz del mundo, el 60% de su arroz y el 51% de su trigo.

Esta situación, si bien ha favorecido las ventas externas de países como Brasil y Argentina, dos de los mayores productores mundiales de soya y maíz, perjudicaría a sectores agrícolas de la región que dependen de las importaciones de este tipo de materias primas.

Los ojos en Latinoamérica

Según datos de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Anec) de Brasil, ese país exportó un volumen récord de 86,63 millones de toneladas de soya el año pasado, lo que representó casi un 6% más frente a lo exportado en 2020.

Y del total reportado en 2021, alrededor de 60 millones de toneladas se destinaron a China, posicionándolo como el principal comprador de soya brasileña.

Otro paso que dio el gigante asiático en el mercado latino fue “destronar” a principios de este año a Brasil como el principal socio comercial de Argentina.

En 2021 las exportaciones de soya argentina a China presentaron un aumento del 10,1% frente a 2020; mientras que en las ventas externas de cebada (uno de los granos más usados en alimentos para vacas lecheras y bovinos de engorde) el alza fue de 426,8%.

De acuerdo con el más reciente informe del USDA sobre China, debido a que Ucrania es un importante exportador de granos, el resultado ha sido un cambio repentino de la demanda hacia otros proveedores.

Para Rodolfo Correa, secretario de Agricultura de Antioquia y presidente del Consejo Nacional de Secretarios de Agricultura de Colombia (Consa), las necesidades de China, como un gran consumidor de estos cereales y sus derivados, convierten a Suramérica en un granero estratégico, ya que las cantidades de consumo del país asiático ya han superado las de su producción.

“Actualmente, China compra el 53% de los granos de soya en el mundo y el 28% de aceite de soya. Por esto acude a los mayores productores de este alimento que son Estados Unidos, con el 34,9% de la producción mundial, seguido por Brasil con el 28,7% y Argentina con el 17,5%”, señaló Correa.

Y advirtió que China estaría viendo más atractivos a los países latinoamericanos dado que Estados Unidos, uno de sus principales distribuidores, aumentó los aranceles a la exportación de grano.

¿Por qué el apetito chino?

De acuerdo con Alejandro Godoy, especialista en temas de Asia y Medio Oriente, China está importando más de estos cereales y granos porque su producción nacional se ha visto reducida mientras, por el contrario, el consumo se ha disparado.

El experto señaló que el fenómeno se produce por la fuerte recuperación que ha tenido el sector porcino y avícola chino, lo que ha impulsado el alza de la demanda de forrajes (cultivos para la alimentación animal).

Por ejemplo –según el USDA–, los inventarios de cerdos en China crecieron el año pasado un 11%, con respecto a 2020. Y esto se daría porque la población china está presentando un vuelco masivo al consumo de carnes.

Reservas de alimentos

Otras de las razones del hambre imparable de China por los granos extranjeros es el miedo a una escasez de alimentos, por lo que el país estaría buscando aumentar sus reservas.

Y este pronóstico se ha agravado con las tensiones políticas con Estados Unidos y Australia, dos de sus principales proveedores de alimentos y materias primas, lo que podría estar presionando a China para que aumente dichas reservas.

“Por ejemplo, los precios del maíz en el comercio interno de China han venido recuperándose. Entonces, el país está aprovechando la oportunidad de esa interposición entre el precio interno y el precio de importación para ayudar a reemplazar y armar nuevas reservas de alimentos”, señaló Godoy.

De hecho, el ministro de Agricultura y Asuntos Rurales de China, Tang Renjian, afirmó en una entrevista pasada con el diario People’s Daily que salvaguardar la seguridad del suministro de cereales y productos agrícolas importantes y secundarios es su principal tarea y prioridad.

Las secuelas en Colombia

Ante lo que se ha tomado como un “acaparamiento” de China, algunos sectores agrícolas en Colombia se han visto resentidos.

Y esto se daría por la gran dependencia de Colombia de las importaciones de alimentos como soya, maíz y cebada, por lo que las mayores compras del gigante asiático están añadiendo presión a los precios.

En este sentido, César Pinzón, director de la Federación Colombiana de Acuicultores (Fedeacua), afirmó que al sector le preocupan los altos precios del concentrado con que alimentan a los peces, el cual ha tenido un incremento hasta del 30%, debido a que la mayoría de las materias primas con las que se fabrica, como soya y maíz, vienen de Brasil y Argentina, por lo que se depende de los precios y la disponibilidad internacional.

“Al China aumentar su demanda de commodities (materias primas) agrícolas agrava la problemática para el resto de los países. Por ejemplo, Colombia depende un 80% de las importaciones de estas materias al carecer de producción nacional”, señaló Pinzón.

Así las cosas, el anterior panorama, para los analistas consultados, no es nada alentador.

“Cada vez la situación es más difícil, no hay señales de mejoría. Y en el mercado rige es la ley de la mejor oferta, del mejor postor”, puntualizó Pinzón

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS ¿cambios en el consumo?

De acuerdo con un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), los altos precios de cultivos básicos como el trigo pueden desplazar la demanda de los consumidores hacia otros alimentos como el arroz.

“Los costos más altos de alimentación afectarán los precios de las aves de corral y otras proteínas. En los países de bajos ingresos, estos tienden a ser los alimentos de mayor gasto y es probable que los consumidores reduzcan las compras de estos artículos, lo que llevaría a un menor consumo de proteínas”, señaló el informe.

Alejandra Zapata Quinchía

Periodista de economía y negocios. Egresada de la gloriosa Universidad de Antioquia.


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