El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reportó que en enero 39.000 personas entraron a engrosar la lista de desempleados en Colombia. Una tasa que llegó al 13 %, la más alta para ese mes en los últimos 11 años, para cerrar en 3,2 millones de desocupados.
La promesa de la exministra de Trabajo, Alicia Arango, era que arrancando este año se empezarían a sentir los efectos de la Ley de Financiamiento, aprobada en 2018 y aplicada en 2019. Sin embargo, por ahora, no es así.
Ángel Custodio Cabrera, nuevo ministro de Trabajo, se reafirmó en la línea de su antecesora. En conversación con EL COLOMBIANO dijo que espera que esos efectos, así como los que se esperan desde la Ley de Crecimiento Económico, lleguen en los primeros meses de este 2020.
“Las cifras que entregó el Dane hay que separarlas un poco. Miremos en el consolidado que para el sector urbano ganamos más de 200.000 empleos, pero en el rural perdimos puestos de trabajo. La preocupación grande que tenemos es el campo colombiano. Me voy a reunir con los empresarios del segmento y sus representantes para generar un gran pacto por el empleo para ese sector”.
Aunque algunos expertos creen que la lectura que se hace desde el Gobierno es errada y que, por el contrario, la generación de nuevos puestos de trabajo no se está dando, y la gente se está cansando de buscar una oportunidad de empleo (ver Radiografía).
“Hay que ver cómo está avanzando el dato de la población inactiva. La gente puede también estar desmotivándose a buscar empleo y prefieren seguir engordando el dato de informalidad, o convertirse en trabajadores por cuenta propia, lo que igual genera retos para aquellos que deciden irse por esa opción”, explicó José Roberto Acosta, profesor de economía en la Universidad Nacional.
De acuerdo con el más reciente reporte del Dane sobre desempleo, para el total nacional, la población inactiva estaba en 14,3 millones de personas en enero del año pasado, mientras que en igual mes de 2020 llegó a los 14,8 millones, es decir, tuvo un crecimiento de 566.000 personas.
La desconfianza por esos datos se ha transmitido al ciudadano de a pie. Basta con ver que si bien el Índice de Confianza del Consumidor de Fedesarrollo de enero tuvo una recuperación, se mantuvo en terreno negativo (-1,2 %), y entre sus causas está la incertidumbre por mejorar esas cifras de empleabilidad.
De hecho, los pronósticos de organismos multilaterales como la Organización internacional del Trabajo (OIT) no han sido los más alentadores. El informe de Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo - Tendencias 2020, dio a conocer que el estimativo para Colombia son 2,7 millones de desempleados a cierre de año, lo que representaría otro crecimiento si se tiene en cuenta que durante 2019 el dato terminó en 2,6 millones de ciudadanos.
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