La doctora en Economía de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) Jayati Ghosh afirma que la liberalización de mercados es perjudicial para los países emergentes, como Colombia haciéndolos vulnerables y dependientes de decisiones externas.
Nacida en la India, lleva 29 años como docente e investigadora de temáticas asociadas a la globalización, modelos de empleo en países en desarrollo y las políticas macroeconómicas (ver recuadro).
Es una de las expertas que asistió en la última semana a la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (Clacso 2015), en Medellín Así respondió a EL COLOMBIANO:
¿Está en contra de la apertura de mercados?
“Interactuar con el mundo es importante, apropiar procesos innovadores y fomentar esta nueva cultura entre los jóvenes es vital para el desarrollo. En ese sentido estoy de acuerdo. Pero no con la liberalización de las finanzas públicas y de la economía en general.
¿A qué se refiere?
“Eso no ayuda a los países porque terminan dependiendo de las decisiones de unos pocos, como, por ejemplo, de la Reserva Federal de Estados Unidos. Pierdes el control de las políticas económicas, la dirección de las decisiones. Eso obliga a más reformas que vengan impuestas desde afuera”.
Entonces, ¿no conviene el mercado internacional?
“No es eso, lo que digo es que no puede ser la única meta económica de países como Colombia. Cuando la única estrategia son las exportaciones, la nación se vuelve vulnerable y termina dependiendo de otros. Pero si el foco es el mercado interno, puede definir estrategias propias para atender necesidades y dinamizar la economía. No digo que haya que cerrar puertas. Digo que el mercado externo no debe ser el único camino. Que lo internacional sea un complemento, no el único horizonte”.
¿Esta situación es para todos los mercados emergentes?
“Actualmente están perdiendo posibilidades para el desarrollo y vemos cómo los mercados emergentes cada vez pierden autonomía para tomar sus propias decisiones económicas, dependen de decisiones financieras externas. Esa es mi crítica y digo que no puede ser así”.
¿Cuál es la salida?
“Lo ideal es la diversificación económica, haciendo que los países emergentes se concentren en producir bienes y servicios con valor agregado para su mercado interno. Que aumenten la producción de alto valor”.
¿Cómo lograrlo?
“Elementos como la innovación y la tecnología ayudan a fortalecer la agricultura y la industria internas. Queremos que la sofisticación llegue al campo, a los bienes primarios y con una apertura sin planeación termina siendo grave”.
¿En qué sentido?
“Nos han vendido la idea que la industria manufacturera tradicional tiene que dar un salto a la economía de servicios, eso no es así, los países no se pueden desindustrializar. Tampoco es convertir las industrias para que se dediquen solo a producir y producir para otros, donde lo que importa es el costo y no los salarios (maquila)”.
¿Qué piensa de los tratados de libre comercio (TLC)?
“Hay elementos importantes como la complementariedad en la producción de algunos bienes y servicios pero, en esencia, el problema es la destrucción del empleo y de algunos sectores económicos afectados por la llegada masiva de productos a bajo costo. Un pequeño productor nunca podrá enfrentar a grandes corporaciones que invierten en marca, publicidad y estrategia. Es algo desigual”.
¿Qué sugiere para Colombia?
“La política económica no puede concentrarse en exportar y exportar. Tiene un mercado interno muy interesante de 47 millones de personas, que pueden aprovechar para crecer. Concentrarse en el mercado doméstico permite mayor equidad económica, ayuda a reducir la pobreza, permite un crecimiento más sostenible. Sé que el país tiene una industria importante, una economía en ascenso, pero a la vez tiene iniquidad. Posee aspectos similares a los de India, con poca gente muy rica y altos niveles de pobreza”.
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