Se siguen mostrando las cartas en la carrera por la subasta de 700 MHz que será el plan para conectar a más colombianos con internet de alta velocidad. Una iniciativa que el presidente Iván Duque ha pedido agilizar para concretar antes de finalizar el año. En el marco de ese cronograma, ayer se realizó en Cartagena la audiencia pública de comentarios al proyecto.
La reunión giró en torno a dos temas. Por un lado, solicitaron dejar claras las reglas de juego en varios términos, como el número de bloques de asignación y costos. Y, también, sobre la necesidad de tener en cuenta las propuestas que se pueden barajar para que la subasta sea, según los competidores de Claro, la oportunidad para “equilibrar la balanza” en el mercado de datos móviles, en palabras de ellos.
Marcelo Cataldo, presidente de Tigo, aseguró que es necesaria la implementación de obligaciones diferenciadas. “El Gobierno tiene la oportunidad de contrarrestar las fallas que se derivan de esa dominancia. Hemos entregado muchas alternativas como el descuento a los entrantes, más obligaciones alternativas. Hay opciones”.
Ahora, si bien el Gsma, gremio que agrupa a 750 operadores en el mundo, dice en el documento ‘Mejores Prácticas en Subastas de Espectro’ (de mayo de 2019) que si bien las subastas deben abrirse en términos justos y equitativos, “los reguladores ayudan a escoger a los ganadores reservando espectro para ciertos postulantes, como los nuevos actores o los mercados verticales. Este tipo de manipulación solo es adecuada luego de que una revisión formal del mercado evidencie que hay posiciones dominantes”.
Pero al mismo tiempo recuerda el gremio que esa práctica puede tener “un impacto negativo en la velocidad y la cobertura de banda ancha móvil e inflar los precios del espectro”.
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